La joven Kenia Vanesa Fitoria Larios, de 19 años , en vida. Ella falleció un día después de un parto por cesárea.

Muere por presunta negligencia

La joven Kenia Vanesa Fitoria Larios dio a luz a su bebé y un día después enfrentó complicaciones como producto de la operación, hasta morir Madre de la parturienta fallecida demanda una investigación de lo que para ella no tiene otro nombre más que “negligencia médica” Alina Lorío L.CORRESPONSAL/[email protected] Los dolidos familiares de la joven […]

  • La joven Kenia Vanesa Fitoria Larios dio a luz a su bebé y un día después enfrentó complicaciones como producto de la operación, hasta morir
  • Madre de la parturienta fallecida demanda una investigación de lo que para ella no tiene otro nombre más que “negligencia médica”

Alina Lorío L.CORRESPONSAL/[email protected]

Los dolidos familiares de la joven Kenia Vanesa Fitoria Larios, de 19 años, fallecida el 23 de diciembre pasado —un día después de un parto por cesárea— denunciaron negligencia médica en el Hospital “Alfonso Moncada Guillén”, de Ocotal, y demandaron una explicación convincente de la Dirección del centro asistencial y de los médicos que asumieron su atención.

La señora Lucía Larios Gómez, madre de Kenia Vanesa, indicó que su hija fue internada el día 21 de diciembre en el Hospital “Alfonso Moncada Guillén” de esta ciudad, y que después de “haberla hecho sufrir con los dolores de parto hasta la saciedad, procedieron dos médicos gineco-obstetras, a operarla el sábado 22”.

LA ODISEA POSTPARTO

Añadió que una vez cesareada la joven despertó horas después, amamantó a su hija, y casi al terminar el día 22 empezó a expresar síntomas de fiebre, fue tratada únicamente con acetaminofén, mientras una de sus hermanas fue enviada a las farmacias de la ciudad “a buscar una inyección”, porque para el personal de enfermería de turno, era “muy normal en una primeriza”.

El día domingo 23, en horas de la medianoche, Kenia Vanesa cayó en estado de coma y le inició una hemorragia vaginal en ausencia de los médicos de turno, hasta que a la una de la mañana se presentó el doctor Carlos Blandino, quien en consulta telefónica con el doctor Jaime Centeno decidieron hora y media después (2:30 a.m.) trasladarla a Managua, hecho que no se hizo efectivo sino hasta las 7 de la mañana.

ELEMENTOS INCRIMINATORIOS

Doña Lucía Larios reveló que en ese intervalo su hijo se asomó a la sala de parto y observó que el doctor Blandino había decidido abrirle la cesárea “y a introducirle los dedos porque suponían que le había quedado restos en la matriz”.

Otro aspecto considerado por doña Lucía Larios como negligencia es que estaba en estado de coma en la ambulancia; a Kenia Vanesa se presumía que le habían puesto oxígeno, pero de no ser por el chofer de la unidad que alertó que el tanque de oxígeno estaba vacío, así hubiesen salido con destino a Managua.

Asimismo recordó una conversación de una de las enfermeras que preguntó si no debían llamar a Managua para que recibieran a la paciente, la respuesta del galeno fue: “Si querés llamen ustedes, de todas maneras no va a llegar con vida”.

La pregunta de la madre de la víctima es que si el doctor sabía que no iba a llegar, ¿para qué la despachó? Peor aún en una ambulancia que tardó una hora 45 minutos para llegar a Estelí, cuando lo normal es una hora en vehículo privado.

A su regreso, la ambulancia con la muchacha muerta pasó directo a la casa de habitación de la familia con la intención de dejarla, sin antes pasar por el hospital. “¿No la van a preparar?”, preguntó mi hermana. “No, ese no es problema de nosotros. Son 400 córdobas los que se pagan, y apúrense que andamos rápido”, respondió la enfermera que la acompañaba en la ambulancia, recordó doña Lucía Larios.

El nombre de la enfermera no fue identificado, pero una hermana de la hoy fallecida dijo poderla reconocer si lograra verla de nuevo.

Igualmente, la señora Larios identificó a los dos médicos implicados en el caso, que por estar de vacaciones esta corresponsal no pudo obtener sus versiones.

¿Y LA EPICRISIS?

Los familiares de la fallecida lamentan no tener aún en sus manos la epicrisis o valoración médica sobre las causas de la muerte, que es extendida normalmente por los médicos de turno o la misma Dirección del hospital. Así como lamentan también no haber tenido el alcance de llamar a un médico forense para que determinara las causas de muerte de la muchacha.

Larios insistió en que hace la denuncia “para que no se repita en otras familias que temen muchas veces denunciar estas cosas, que no tienen otro nombre sino negligencia”.

Sin embargo, unos 9 familiares de la fallecida han girado una carta al doctor Giovanni López, director del Hospital “Alfonso Moncada Guillén”, exigiendo una explicación y respuestas a las interrogantes y dudas, y, además, demandando una investigación profunda del caso para deslindar responsabilidades.

A fin de conocer la versión del doctor Giovanni López, esta corresponsal y la periodista Maricely Linarte trataron de abordarlo, lo cual hasta al cierre de nuestra edición resultó infructuoso. A través de la línea telefónica indicaron que estaba en Managua.  

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