- La pobreza que observaron en Nicaragua cuando vinieron a apoyar a los damnificados del Huracán Mitch, llevó a un grupo de franceses a emprender la labor altruista de donar casas a familias pobres de Diriomo. Con fondos recaudados en su país lograron entregar las primeras viviendas y esperan donar muchas más
Pedro J. Vindell MatusCORRESPONSAL /[email protected]
Los pequeños artesanos de la cerámica y el bambú, Martha Irene Gutiérrez y su esposo Manuel Antonio Gómez Alguera, junto a sus cuatro hijos, ya no se mojarán durante el invierno. Ellos vivían en pésimas condiciones y recientemente recibieron una casa de parte de la Asociación Casitas para Nicaragua.
Igual que este matrimonio, otras familias que habitan en casas de plástico negro, zacate y ripios, en condiciones de extrema pobreza, son beneficiadas por la acción altruista de un grupo de franceses. La asociación es presidida por la nicaragüense Olimpia Zúniga, esposa del agricultor francés Jean Louis Mourier.
La señora Casta Zambrana, su esposo y sus dos hijos, también recibieron una casa en el Barrio “Ricardo Rivera”. “Ya no nos vamos a mojar cuando llueva y podremos mejorarlas de acuerdo a nuestras posibilidades. Las cuidaremos con mucho cariño”, dijeron las beneficiadas
Las casas entregadas fueron inauguradas con la presencia del alcalde municipal, Douglas Centeno Sánchez, y la diputada departamental electa, María Lidia Mejía Meneses, quien también es coordinadora de la Casa Departamental de la Mujer y Amnlae.
ESFUERZOS PARA AYUDAR
En su país, el matrimonio Mourier y otros franceses organizan distintas actividades a lo largo del año para recaudar fondos y construir las casas que donan a familias pobres, explicó Zúniga. La preparación de comidas típicas nicaragüenses, mexicanas y de otros países latinos, son algunas de las actividades que realizan en Francia.
Otras casas están siendo construidas en el Barrio “17 de Octubre” y el Reparto “Edwin López”, para que Lucrecia Bermúdez González y sus dos hijos, Ivette Delgado, pequeña panadera, y Martha Salguera Oporta, tengan un techo digno.
Las pequeñas casas son construidas en los terrenos que ocupan las familias beneficiadas y su costo oscila entre 2 mil 300 y 2 mil 600 dólares, pero lo más importante es el “valor humano, social y moral”, que tienen, dijo Zúniga.
TRABAJO CONJUNTO
La Asociación Casitas para Nicaragua (Association Casitas Pour Le Nicaragua, en Fontclaireau) nació luego que el grupo de franceses que la conforman destinaron ayuda para los damnificados del Huracán Mitch, recordó Olimpia Zúniga.
Para realizar su trabajo altruista, coordinan acciones con la Casa de la Mujer “Ana Julia Hernández” que dirige Sandra Vásquez y la Alcaldía municipal.
La Alcaldía apoya a la asociación con el transporte de los materiales y la exoneración de impuestos por cada una de las construcciones, dijo.
“Continuaremos con todas nuestras fuerzas apoyando este proyecto social …ayudamos a nuestros hermanos de Diriomo sin distinciones políticas o religiosas y lo seguiremos haciendo donde haya necesidad”, dijo Olimpia Zúniga, junto a los franceses Jean Paul Suire y su esposa Liliane Baraka.