- Con el primer lugar del Campeonato Mundial de Taiwan
Eduardo Yero
La Habana/EFE.- El béisbol cubano logró hacer realidad el muy ansiado sueño de millones de aficionados de la Isla, al refrendar, frente a Estados Unidos, la medalla de oro en el Campeonato Mundial de Taiwan.
Los beisbolistas cubanos habían perdido el título en los Juegos Olímpicos de Sydney’2000 ante el equipo estadounidenses, al caer en la final por 0-4, resultado que causó una gran conmoción entre los millones de fanáticos cubanos.
De ahí, el gran interés que despertó entre los amantes de esta disciplina, la participación de su equipo en el Mundial de Taiwan, considerado por los entendidos como el mas fuerte de todos los disputados hasta entonces, por la presencia de peloteros “rentados” en la mayoría de las novenas concursantes.
Este factor y la baja forma deportiva que demostraron algunas de las principales “estrellas” olímpicas poco antes de que se decretara la voz de “play-ball”, crearon grandes interrogantes sobre las reales posibilidades de la selección cubana de mantener su hegemonía universal.
Los partidos ante los equipos de EE.UU. en cualquier disciplina siempre desatan un interés especial entre los cubanos, debido al tradicional enfrentamiento político de más de 40 años entre ambos países, pero es mucho mayor si se trata del béisbol que es su deporte nacional.
Pero los cubanos, tal como suele decir un viejo adagio beisbolero, de que “la última palabra la dice el terreno de juego”, demostraron en la cita taiwanesa que no por gusto se les califica como los representantes del mejor béisbol aficionado del mundo.
El “trabuco” de la mayor de las Antillas disputó un total de 10 partidos, de los que salió victorioso en nueve de ellos, y su única derrota la endosó ante Japón con marcador de 3-5 en la fase preliminar.
En esa etapa, los antillanos salieron airosos en sus desafíos frente a Canadá por 1-0, ante Filipinas por 17-0, contra Australia por 9-5, ante Holanda por 6-2, ante Panamá por 8-0 y Rusia por paliza de 11-1.
Los peloteros cubanos se clasificaron en el segundo puesto del grupo B, y en el partido de “muerte súbita” se impuso a República Dominicana por 3-1.
En las semifinales Cuba enfrentó a Japón, que se había clasificado en calidad de invencible, pero venció 3-1 en 11 peleadas entradas.
Y en el momento más esperado del torneo, los cubanos discutieron la medalla de oro frente a los estadounidenses, a quienes vencieron con claridad por 4-1.