Regular la pornografía

Es de gran importancia regular la pornografía en todas sus formas. En particular, regular quién la publica y quién es el consumidor. De esta forma se puede garantizar que solamente adultos puedan tener acceso a ella. Es importante tomar el ejemplo de países como Estados Unidos y Canadá donde hay una gran oferta de pornografía, […]

Es de gran importancia regular la pornografía en todas sus formas. En particular, regular quién la publica y quién es el consumidor. De esta forma se puede garantizar que solamente adultos puedan tener acceso a ella.

Es importante tomar el ejemplo de países como Estados Unidos y Canadá donde hay una gran oferta de pornografía, pero su venta es controlada por los gobiernos federales y provinciales.

Es sensato pensar que aún con una rígida supervisión van a existir medios mediante los cuales los menores obtendrán materiales pornográficos; además, siempre habrá proveedores corruptos que tratarán de vender pornografía a quien sea con tal de obtener ganancias. Sin embargo, prohibir la producción y venta de pornografía es negar el derecho de aquellas personas que encuentran placenteras esas publicaciones; o quienes no han sido educados(as) en contra de la pornografía y por lo tanto quizás la encuentran atractiva, desafiante e incluso instructiva.

Es más que entendible que la comunidad cristiana nicaragüense desee que se prohíba cualquier tipo de publicación pornográfica. Hay muchas razones desde el punto de vista religioso y humanista por las cuales la pornografía no debería proliferar. No obstante, la erradicación de ésta también erradica la libertad de aquellos que piensan distinto que los demás y que desean producir y/o estar accesibles a la pornografía.

Por esta razón, pienso que es obligación del gobierno regular a fondo y en detalle su distribución. De esa manera, se podrá garantizar los derechos de los sectores involucrados en este conflicto de opiniones: la libertad de expresión de aquellos que ofrecen este tipo de producto, la libertad de los consumidores (compradores) y la defensa de los valores e ideología de aquellos que se oponen a esta práctica.

José García

  

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