Tamara Maltez Rodríguez [email protected]
El domingo 9 de diciembre visité Hertylandia con mi familia. Compramos tres boletos para entrar a la “Casa de la Fantasía”, y como la puerta estaba cerrada, nos dijeron que tocáramos para que la joven que se encontraba adentro nos abriera. Pero el que abrió la puerta dando gritos y malas contestaciones fue el alcalde de Managua, Herty Lewites, quien minutos antes había entrado al lugar en compañía de sus visitas.
Yo creo que se deben señalizar los pocos sitios que aún tiene funcionando ese complejo turístico; deben poner en la puerta de sitios como ese (“Casa de la Fantasía”), rótulos en los que se avise que cada cierto tiempo o cuando la puerta está cerrada con llave, ya está corriendo una presentación para que otras personas que desean entrar esperen su turno. Pero no siendo así, tocamos como gente educada para ver si hay alguien dentro, y debemos recibir respuestas igualmente educadas.