Leopoldo López AriasCORRESPONSAL/[email protected]
Dos agentes policiales se encuentran bajo investigación por la muerte del joven Léster Ramón González Borge, de 17 años, y serán enviados a la orden de la doctora Marta Janeth Sandino, Juez de Distrito Penal, para que los juzgue y esclarezca si son culpables o inocentes de lo que se les sindica.
González Borge fue muerto por un agente policial que trabaja en el Distrito Seis, de Managua, que le hizo dos disparos de fusil AK, uno de los cuales le penetró en la barbilla con orificio de salida en el cerebelo.
VIDAS EN PELIGRO
La capitana Paola Vásquez, vocera policial en Masaya, dijo a LA PRENSA que los agentes actuaron de acuerdo con la Ley 228, capítulo 7 sobre el uso del arma de fuego, cuyo artículo 193 dice que el policía puede hacer uso de ella en circunstancias de defensa de la vida e integridad personal de terceros.
El criterio de los uniformados es que corría peligro la vida del señor Ramón Gonzaga, de 36 años, conductor del bus placas 125-355 propiedad de Víctor Manuel Ubau, que el domingo regresaba de Managua hacia Granada con 60 pasajeros que vivieron momentos de terror.
SIN NOMBRES
La vocera policial negó tener los nombres de los policías involucrados en la muerte del joven a la altura del kilómetro 33.5 de la carretera Masaya-Granada.
Las indagaciones preliminares aseguran que antes de abordar el bus, el muchacho había secuestrado a su tía Silvia González Carballo —al no encontrar a su primo César González Carballo, agente del orden— a la que llevó hasta la Mondonguería San Ramón, donde buscó con el arma desenfundada a la señora Reineria de los Ángeles Pavón.
RÁPIDO Y TRÁGICO
Al denunciarlo los ciudadanos a través del número de emergencia (el 118), la Policía lo persiguió. En el bus Ubau había encañonado al conductor, y lo llevaba secuestrado con los pasajeros.
Era tanta la desesperación de huir del muchacho, que no se dio cuenta de que dentro de la unidad iba un agente policial que trató de persuadirlo, pero fue imposible. Al llegar a un tranque, otro policía se subió a la unidad por la puerta trasera y le pasó un fusil AK al que iba dentro del bus, que fue quien al ver en peligro su vida y la de las demás personas, le disparó, indicó la capitana Vásquez.
POLICÍA ACTUÓ MUY A LA LIGERA
Silvia González Carballo, tía del muchacho muerto, negó que Léster haya encañonado a Olga Carballo, su abuela y mamá de crianza, que a la hora de los sucesos andaba en la Iglesia Bautista.
Agregó que no llegó a dormir la noche del sábado. No hubo secuestro ni amenazas contra su mamá, por lo que van a solicitar las investigaciones a las autoridades superiores de la Policía y a la justicia.
“No estamos ni con la Policía asegurados en ningún aspecto, porque como actúan de pronto nos pueden matar sin haber para qué, y debieran estar más preparados para enfrentar estos casos, buscando la manera de cómo controlar una situación así, porque ellos debieron saber cuántos disparos hizo”, opinó.