- Dice que se le va a vagar cuando
lo deja donde
la abuelita
Pedro J. Vindell MatusCORRESPONSAL/[email protected]
Vecinos del Barrio El Domingazo, al norte de esta ciudad, denunciaron ante las autoridades policiales que un niño de unos ocho años tenía tres días de permanecer encadenado a un árbol de mango.
Al ver la situación del menor, una de las personas que omitió su nombre procedió a desencadenarlo, haciendo del conocimiento del Comité de la Niñez el caso, e incluso llamando a una empleada del Ministerio de la Familia, que únicamente constató lo ocurrido.
La capitana María Lidia Hernández se hizo cargo del menor y lo trasladó a las instalaciones policiales. El capitán Álvaro Pérez se encargó de las investigaciones.
Pérez buscó a la madre del pequeño, Rosa María Sandoval Saballos, de 29 años, y ella declaró que es falso que haya tenido amarrado o encadenado por tres días a su hijo, que es cierto que hizo lo último dejándolo en esa situación en un árbol de mango, “porque es muy vago, y cuando me voy a mi trabajo como doméstica quedaba con mi mamá, Delfina Saballos Dávila, que tiene una casita en la costa del lago”.
SE ESCAPABA
La joven, madre de seis hijos, dijo que el niño se iba de la casa de su abuelita y regresaba a la casa (en el Barrio El Domingazo) hasta la medianoche, pues a su corta edad es muy inquieto y no permanece en la misma.
El año pasado lo tuvo en el preescolar de la Casa del Niño Jesús de Praga, pero “estaba insoportable y no siguió”.
Fue por eso que optó por encadenarlo y ponerle un candado, que fue el que quitó el vecino que incluso hizo un video. La psicóloga Verónica Rodríguez y la pedagoga Martha González se hicieron cargo del caso.
Ambas funcionarias lo recibieron de manos del capitán Álvaro Pérez, con quien coordinarán qué hacer con el menor, si es posible entregándolo a un organismo que lo atienda después de estudiar el asunto y conversar con la madre del pequeño a fin de ayudarle en lo que sea posible, y velar por la situación del resto de sus hijos.