- Madre y abuelo sufren por
tremendo y trágico descuido
Pedro J. Vindell MatusCorresponsal/[email protected]
Tremendo descuido. Un niño de cinco años que buscaba cómo saciar su sed, mientras su abuelo fumigaba sus siembros en una parcela de una manzana de tierra alquilada en Llano Grande del Sitio de San Blas, bebió veneno la mañana del domingo creyendo que era agua.
El niño Hugo José Dávila Aragón se encontraba muy mal en una de las salas de pediatría del Hospital Amistad Japón-Nicaragua, después que los médicos le practicaron un lavado de estómago, porque había bebido Lagnate, que es un veneno para las plagas.
Su abuelo José Esteban Dávila Barahona lo cuidaba con dedicación, soportando el sufrimiento del descuido porque tenía el agua en un recipiente de plástico en el mismo lugar del veneno.
“Trabajo esa manzanita de tierra para darle de comer a mi hija Johana del Carmen Dávila Hernández y a mi nieto”, dijo afligido el abuelo, lamentando la desgracia y rogando a Dios que salve al niño, que junto a su madre le ayuda en el acarreo del agua.
Huguito lloraba en una cama del hospital, donde lo ingresaron a las nueve de la mañana del domingo.