Benjamín Blanco y Heberto Jarquí[email protected]
Cuatro personas muertas, 12 desaparecidas y 5,636 personas evacuadas, es parte del informe preliminar de la Defensa Civil del Ejército, luego de seis días de persistentes aguaceros en la región del Atlántico Norte del país, donde ayer el gobierno decretó una alerta amarilla.
“Aunque todavía no hay una petición formal de las autoridades del Comité Local de Emergencia, mañana (hoy) estará llegando a Puerto Cabezas un avión cargado con 3,500 libras de alimentos, porque no hay forma de llegar por tierra”, dijo a LA PRENSA Cristóbal Sequeira, secretario del Sistema Nacional para la Prevención, Mitigación y Atención de Desastres.
Entre las medidas y acciones que implica la declaración de “alerta amarilla” están reforzar la vigilancia en la cuenca del Río Wawa con personal y equipo especializado del Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales (Ineter) y activar los sitios destinados para refugios de la población damnificada.
Hasta el momento se reportan 5,636 personas evacuadas en ocho centros de refugio, luego que sus viviendas fueron inundadas por la crecida del Río Wawa.
Desde hace una semana las lluvias no han cesado en esta región debido al lento movimiento, casi estacionario, de un sistema meteorológico designado inicialmente como onda tropical 55, que dos días después evolucionó a depresión tropical.
El Ineter anunció que la depresión tropical número 15 se ubicaba ayer a 40 kilómetros al norte-noroeste del Cabo Gracias a Dios y se desplazaba en dirección norte a una velocidad de 9 kilómetros por hora.
“El sistema presenta vientos de hasta 55 kilómetros por hora y según el Centro Nacional de Huracanes de Miami, hay altas probabilidades de que se fortalezca y alcance la categoría de tormenta tropical que llevaría el nombre de ‘Michelle’, y por su posición consideramos que las lluvias persistirían hasta las 6 de la mañana de hoy”, explicó Sandra Toval, meteoróloga de turno.
Sin embargo, según un rango elaborado por el Instituto de Estudios Geológicos Satelitales de la Universidad de Wisconsin, hay un 99 por ciento de probabilidades de que desde ayer hasta el mediodía del sábado el centro de la depresión pase a 65 millas náuticas de la ciudad de Puerto Cabezas, lo que mantendría la ocurrencia de precipitaciones.
El Ineter también alertó de que los niveles de los ríos seguirán subiendo o al menos mantendrán los niveles presentes.
El director general de Higiene y Epidemiología del Ministerio de Salud (Minsa), Juan José Amador, señaló que “hemos pedido a las autoridades locales de Puerto Cabezas, visitar in situ los lugares afectados para determinar las necesidades en materia de salud. “Por el momento se ha trasladado un lote de medicamentos con carácter de urgencia a esa región”, aseguró Amador.
CÉDULAS PERDIDAS
Ricardo Blandón Maradiaga, funcionario del Comité de Emergencia de Rosita, dijo a LA PRENSA que la mayoría de los 5,636 damnificados perdieron sus cédulas de identidad en la inundación, por lo cual ya hay intenciones de solicitar ante el Consejo Supremo Electoral que les garantice un documento supletorio para poder ejercer el derecho al voto el próximo 4 de noviembre.
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