Marlon José Navarrete Espinoza
Del 4 al 6 de octubre de 2001 se efectuará el primer congreso centroamericano de ingeniería industrial, mecánica y carreras afines, del que se espera obtener mayor conocimiento tecnológico que alimente la capacidad profesional e intelectual de los participantes en dicho acontecimiento.
Es relevante y muy importante un evento de esta magnitud, ya que no sólo se comparten experiencias técnicas y profesionales, sino también se fraterniza en las relaciones interpersonales que son enriquecedoras al tener una gran variedad de países y universidades participantes.
Sin embargo, existe un aspecto que los congresistas no deben olvidar u obviar, y es el factor humano en que debe enfocarse la tecnología. La tecnología no hace feliz al hombre si su avance científico representa un peligro para su estabilidad laboral, emocional y psicológica, peor aún en lo económico.
Asimismo, la tecnología moderna y avanzada no beneficia relativamente a la humanidad si ésta desplaza la individualidad del ser humano.
Por lo tanto, la tecnología no puede tener derecho supremo sobre los derechos explícitos e implícitos del hombre, ni se debe sacrificar la libertad intelectual en nombre de la tecnología, mucho menos hacer más pobres a los pobres para desposeerlos de sus aspiraciones por el alto costo de la investigación en el avance científico y tecnológico, que al final resulta en un sometimiento del hombre ante la técnica y no de la técnica ante el hombre.
Si antes la lucha era entre el hombre y su atraso científico, hoy vemos el otro extremo, de que el avance científico no escape al control del hombre y lo esclavice en el tiempo y el espacio.
Estudiante de Ingeniería Agrícola. UNI.