A la inauguración del ingenio vino Fidel Castro, quien condonó una deuda de 73.8 millones de dólares empleados en su construcción. Predijo que el TIMAL haría “historia”.

Ingenio “Victoria de Julio” se desploma y agoniza

Inaugurado el 11 de enero de 1985, un día después que Daniel Ortega asumió la Presidencia, su valor se llegó a estimar en ese entonces en 200 millones de dólares, de los cuales Cuba donó 73.8 millones. Roberto Fonseca L. [email protected] El Ingenio “Victoria de Julio” o TIMAL, uno de los “elefantes productivos” de la […]

  • Inaugurado el 11 de enero de 1985, un día después que
    Daniel Ortega asumió la Presidencia, su valor se llegó
    a estimar en ese entonces en 200 millones de dólares,
    de los cuales Cuba donó 73.8 millones.

Roberto Fonseca L. [email protected]

El Ingenio “Victoria de Julio” o TIMAL, uno de los “elefantes productivos” de la década de los ochenta, se dobló ante sus propios costos y cayó moribundo. Hoy, esta obra agroindustrial que costó alrededor de 200 millones de dólares y pretendió ser una especie de “tierra prometida” para sus trabajadores, está virtualmente en escombros. Sus equipos y maquinarias se venden, mientras las tierras están programadas a repartirse.

Dieciséis años atrás, durante su inauguración, Fidel Castro, líder de la Revolución Cubana, radiaba de optimismo sobre su futuro. “…este Ingenio se convertirá en un punto de referencia y modelo de la industria azucarera en el mundo”, afirmó durante un larguísimo discurso, el 11 de enero de 1985.

Castro, quien llegó a Nicaragua para estar presente en la toma de posesión de Daniel Ortega como Presidente de la República y para inaugurar el Ingenio “Victoria de Julio”, anunció en esa oportunidad que los 73.8 millones de dólares que Cuba aportó en préstamos blandos para la construcción de dicha obra, quedaban condonados.

A cambio, el gobierno sandinista le otorgó la Orden “Augusto C. Sandino”, en su Primer Grado “Batalla de San Jacinto”. De eso, sólo quedan las páginas amarillentas de los diarios de la época.

DIRECTIVO ADMITE CIERRE

Edgard Chamorro, presidente de la Junta Directiva del “Victoria de Julio”, confirmó vía telefónica a LA PRENSA que el Ingenio estaba paralizado, pero evitó mencionar que estuviera quebrado o en bancarrota.

“Muchos factores nos han obligado a hacer un alto y ver hacia delante”, comentó Chamorro, quien estuvo al frente de la construcción de dicho Ingenio en su calidad de Director de Agroinversiones de Reforma Agraria, la “empresa eje” de la obra agroindustrial.

“No lo hemos definido (el futuro), estamos ante un cierre temporal, liquidando al personal muy por encima de lo establecido por la ley”, añadió.

Chamorro, uno de los socios del Ingenio, junto a sus hermanos Bernardo y Noel, y la Holding de origen inglesa, EDF MAN, refirió que varios factores incidieron en la decisión de paralizarlo, entre los que mencionó la caída drástica de los precios internacionales del azúcar, daños causados por el huracán “Mitch” en 1998, y los problemas suscitados con el gobierno del presidente Arnoldo Alemán, quien objetó la privatización del TIMAL.

“Esa demanda (política-judicial) nos afectó mucho, nos bloqueó préstamos del exterior y nos afectó con la banca”, dijo Chamorro.

En 1997, tras asumir el poder, el presidente Arnoldo Alemán objetó la “legalidad” y “ética” en la privatización del citado centro azucarero, ya que a su juicio, los propietarios —un grupo compuesto por nacionales y extranjeros— habían pagado una “bicoca” por el “Victoria de Julio”. Tras varios meses de negociaciones a “alto nivel”, se llegó a un nuevo acuerdo.

Mientras tanto, la Corporación Nacional del Sector Público (CORNAP), en ese mismo proceso de privatización —concluido el 31 de diciembre de 1994— le otorgó a los trabajadores del “Victoria de Julio” un total de 12,171 manzanas de tierras y equipos de riego con opción a compra.

Hoy mismo, según Chamorro, los socios ingleses siguen siendo dueños del 30 por ciento de las acciones —aunque otros sectores estiman que realmente es 40 por ciento— sin embargo, los representantes de EDF MAN se retiraron del país dos años atrás. A ellos, admitió el socio y ejecutivo de Agroinsa, buscan pagarles deudas, al igual que a otros acreedores. “Estamos vendiendo equipos y maquinarias a otros ingenios, con ese propósito”, dijo.

Mientras, se baraja la posibilidad de distribuir las tierras entre los trabajadores,conforme la cantidad de acciones en su poder. A su juicio, ahí podrán cultivar varios rubros, entre ellos arroz, o bien dedicarse al ganado.

NACIÓ DEFECTUOSO

“Su debilidad era estructural, se conocía desde el principio”, aseguró tajantemente un ex funcionario del MIDINRA, quien pidió no ser identificado, refiriéndose a los bajos rendimientos agrícolas, resultado de una ecuación no aritmética: suelos duros, arcillosos, y problemas en el sistema de riego.

El método de riego empleado en el “Victoria de Julio” fue el de pivote, desde sus inicios, y según el experto consultado, “en los suelos pesados del Ingenio, duros y arcillosos, no llegó a operar óptimamente”. Lo graficó así: era como meter un carrito de poco cilindraje, en una zona fangosa.

Años atrás, con la incorporación de los socios ingleses, se formuló una propuesta para cambiar al sistema de “riego por goteo” —el óptimo— pero los números pusieron los pelos de punta a los inversionistas extranjeros. Equivalía entonces a desembolsar más de 16,000,000 de dólares. Así que probaron experimentalmente con 200 ó 300 manzanas, cifra que equivaldría a menos del 3 por ciento de las 12,000 manzanas totales. “No tuvo ningún impacto”, comentó.

Por esa razón, falta de riego suficiente por deficiencia del sistema, los rendimientos agrícolas del “Victoria de Julio” —menos de 40 toneladas métricas por hectárea— estaban por debajo del punto de equilibrio y de ganancia, así como por debajo de los alcanzados por otros ingenios. En el Ingenio San Antonio, por ejemplo, el rendimiento agrícola oscila entre 79 y 89 toneladas métricas por hectárea, según lo publicado en la página web de la Nicaragua Sugar Estates.

“Para revertir esa situación se requería de inversiones importantes, se pensó que con los ingleses se lograría eso, pero fue un matrimonio que no rindió los frutos esperados”, añadió la fuente.

NO LLEGÓ AL PUNTO ÓPTIMO

Desde sus orígenes, se formularon metas ambiciosas en relación con la producción de azúcar. Se plantearon que se podía llegar a los 2,200,000 quintales, su “capacidad de diseño”, sin embargo, le quedó grandísima la camisa.

Para la zafra 93-94, cuando se privatizó a favor del grupo inversionista, se produjeron 549,271 quintales de azúcar refinada, según datos bibliográficos. Se sembraron 8,508 manzanas. Para la zafra 97-98, se estimaba llegar a 1,300,000 quintales de azúcar y sembrar 12,600 manzanas de tierras.

De acuerdo con fuentes consultadas, ligadas a la rama azucarera, en la zafra pasada el “Victoria de Julio” reportó la misma cifra (1,300,000 quintales), con la salvedad de que una parte de la misma la completó con compras al Ingenio de Nandaime.

Mientras tanto, el Ingenio Monte Rosa, que adquirieron los del grupo Pantaleón, de Guatemala, se va acercando a la cifra de 2,000,000 de quintales; y el Ingenio San Antonio, más allá de los 4,000,000 de quintales.

Por otra parte, para la zafra 97-98, el Ingenio producía 12 megavatios de energía, de los cuales empleaba 7 (megavatios) para su propio consumo, el resto, lo vendía al sistema nacional. Se habían propuesto llegar hasta 36 megavatios, una vez que alcanzaran los 2 millones de quintales de azúcar producido, pero se esfumó el sueño.

“Se destruyeron dos de los tres generadores y eso contribuyó al encarecimiento de los costos, ya que además de no percibir ingresos por la cogeneración de energía, tuvo que comprarla y eso complicó la situación financiera de la empresa”, comentó una fuente ligada al “Victoria de Julio”.

“Se formuló un reclamo a la aseguradora, por 5 millones de dólares, sin embargo, no los han pagado. Honestamente, en esas condiciones, es muy difícil que levanten cabeza”, concluyó.

ILUSIÓN COMPARTIDA POR CUBA

En el discurso inaugural, Jaime Wheelock, entonces Ministro de Agricultura y Reforma Agraria, destacó que la obra se había emprendido en un tiempo récord de 36 meses continuos, con la participación, colaboración e involucramiento, de las propias autoridades cubanas. Brindó datos que reflejan la magnitud de la obra.

Se movieron 500 mil metros cúbicos para el asentamiento del Ingenio, y dos millones 752 mil metros cúbicos para la construcción de la presa Las Canoas.

Se emplearon 15 mil toneladas métricas de acero; 28 mil metros lineales de tuberías para la fábrica, es decir, 28 kilómetros de tubería para el riego.

Se emplearon 12,600,000 horas-hombre, y solamente de Cuba vinieron en 36 meses, 29 barcos que trajeron los materiales de este Ingenio.

Para las obras desviaron la red de energía de las principales ciudades del país; trasladaron un poblado de 2,000 habitantes con todo y cementerio, para poder hacer la presa y los trasladaron a la Villa “Manolo Cuadra”, cerca de Malacatoya, poblado donde nació el Poeta.

En la etapa de diseño, construcción y montaje, en el momento de más alto volumen de trabajo, participaron 405 constructores cubanos.  

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