Tito Rondón [email protected]
Hablábamos de Julio César Ráudez, y especulábamos sobre si se ha frustrado un poco por la lentitud con que lo han llevado su carrera los Gigantes de San Francisco, empezando con haber sido enviado a la Rookie de Venezuela y luego a un nivel bajo en Estados Unidos, de donde finalmente saltó a clase A fuerte.
En su segundo año en Estados Unidos y ya empezada la temporada regresó a clase A fuerte, el nivel donde había terminado en el 2000. Fue fatal. Con el San José (1-0), en seis relevos y once innings y un tercio ponchó a 14, pero permitió 12 carreras (11 limpias) y 14 hits y tuvo efectividad de 8.64. Daba la impresión de querer ponchar a todos los bateadores, en vez de sencillamente sacarlos out.
Bajado al Hagerstown, A normal, empezó dominando la liga. Yo sinceramente esperaba su regreso a la Liga de California a mediados de junio. Pero uno nunca sabe, probablemente entre los universitarios firmados por los Gigantes hubo un par asignado al San José, posiblemente muchachos un poco más adelantados.
También es posible que en San Francisco piensen que el nivel en el que esté Ráudez no es tan importante en su caso; una vez que su mecánica de lanzar sea consistente se verá si saca outs en doble A, venga del nivel A que sea.
Julio César lo niega pero yo creo que esperaba ser subido. No lo fue y tuvo ocho malas salidas seguidas. Dice Julio que lo que lo descontroló fue el ser usado unas veces como abridor, otras como relevista y en varios papeles, largo, cerrador (salvó dos juegos) o preparador.
Pero es posible que haya sido al revés, que al fallar Ráudez como abridor lo hayan puesto de relevista. Sea como fuere, sus cifras finales fueron de 15 aperturas y 14 relevos. Tiró un juego completo que fue blanqueada, y finalizó cuatro relevos.
En 112 entradas y dos tercios permitió 109 hits (apenas aceptable), pero solamente seis cuadrangulares; dio apenas 21 bases por bolas mientras abanicaba a 107 (cinco a uno, excelente). En total, le hicieron 45 carreras (39 limpias), le batearon .255, y su efectividad fue de 3.12. Se repuso al final, aunque su promedio de carreras limpias por cada nueve innings no haya sido espectacular.
En el año totalizó 15 aperturas, 20 relevos, 124 episodios, 113 hits (ocho jonrones), 23 bases por bolas (una intencional), 121 kaes y 57 carreras (50 limpias), bueno toda para marca de 7-4, dos rescates, y 3.63.
Lo último en la historia de Julio César es que los Gigantes no le han dado permiso para ser parte del staff de la Selección en el Mundial de Taiwán en noviembre, y la razón es “exceso de trabajo”. Contando con la Primera División, Ráudez ha iniciado durante el último año 29 partidos, ha relevado en 21, y ha lanzado 213 innings y un tercio. Nos preguntamos si podrá lanzar nuevamente con el Estelí.
Ráudez es un caso extraño. En 1999, un mes después de terminada su temporada en Venezuela lanzó un gran partido por Nicaragua contra México en Winnipeg. Al día siguiente los mexicanos casi eliminan al “Team USA” de ir a Sydney…
Próximo año: en el 2000 empezó en Rookie y terminó en A fuerte; en el 2001 empezó en A fuerte y terminó en A media. De acuerdo a esa progresión, estaría en peligro de ser dejado libre, pero yo creo que San Francisco está consciente que Ráudez es un caso especial, y que está a punto de ser un pítcher de clasificación alta. Yo creo que si demuestra que ha aprendido a lanzar de la forma correcta en el próximo entrenamiento de primavera, empezaría de nuevo en A fuerte, con la idea de que termine en doble A o más alto. De lo contrario…