- Gobierno afgano se niega a entregar al terrorista Bin Laden pese a ultimátum de Bush, y requiere “pruebas”
- EE.UU. logra aumentar el apoyo
diplomático mundial a su coalición antiterrorista
AGENCIAS
WASHINGTON.- El espectro de la guerra toma forma. Washington advirtió ayer a los talibanes que “serán derrotados”, después que éstos hicieron oídos sordos al ultimátum lanzado por el presidente George W. Bush para que entreguen al terrorista saudí Ossama Bin Laden.
La Casa Blanca indicó que si los talibanes “siguen amparando a terroristas, el mensaje del Presidente es claro: serán derrotados”, según declaró su portavoz, Ari Fleischer.
“Estamos decididos a hacer pagar a todos los responsables de ayudar, financiar y apoyar o albergar terroristas”, declaró por su parte el secretario de Estado, Colin Powell, ante sus homólogos de América Latina y Canadá.
Con anterioridad, la milicia que gobierna Afganistán rechazó la exigencia de Bush de que entreguen inmediatamente a Bin Laden, el principal sospechoso de los ataques suicidas con aviones comerciales contra el World Trade Center y el Pentágono, que dejaron 6,800 muertos y desaparecidos.
Los talibanes reafirmaron este viernes su posición a través de su embajador en Pakistán, Abdul Salam Zaeef, quien enfatizó que “sin pruebas”, no entregarán a Bin Laden.
“Nuestra posición es que si Estados Unidos tiene evidencias y pruebas debe mostrarlas”, añadió Zaeef.
Los talibanes pidieron a las Naciones Unidas suspender todas sus comunicaciones entre Kabul y el mundo exterior, anunció un portavoz de la ONU. Los líderes religiosos afganos dijeron que convocarían a los musulmanes a una “guerra santa” si su país es atacado.
CONTACTOS CON OPOSICIÓN ANTI-TALIBÁN
El secretario de Defensa, Donald Rumsfeld, indicó el viernes que Estados Unidos pedirá apoyo de las fuerzas de oposición en el norte de Afganistán. Comandantes de las fuerzas opositoras afganas saludaron los esfuerzos de Estados Unidos contra el terrorismo, y en especial el principal enemigo de ambos, el Talibán, pero advirtieron contra cualquier intento de controlar el país.
La oposición, cuyas fuerzas son mayormente jóvenes musulmanes, ha estado combatiendo al Talibán durante varios años, y se ha visto empujada a apenas cinco por ciento del territorio afgano.
“La Alianza Norte condena el terrorismo internacional y está preparada para cooperar con Estados Unidos, pero nunca cederemos nuestra independencia”, dijo el general Abdull Ghfoor, jefe de la alianza en la región.
UNIÓN EUROPEA SOLIDARIA
Los jefes de Estado y de gobierno de los 15 países de la Unión Europea, reunidos en una cumbre extraordinaria en Bruselas, expresaron su solidaridad “legítima” con una respuesta militar estadounidense a los atentados, e insistieron en que esta respuesta sea “necesaria” y se sitúe bajo la égida de las Naciones Unidas.
Europa apoyará “acciones militares necesarias”, anunció el canciller alemán, Gerhard Schroeder. Europa también apoya el blanco al que apunta Washington, dado que el presidente francés Jacques Chirac estimó que “todo converge” hacia Bin Laden.
En un duro discurso el jueves, Bush exigió a los talibanes que entreguen a Bin Laden y destruyan las bases de su organización Al-Qaeda.
“Estas exigencias no están abiertas a negociación o discusión”, dijo Bush. “Los talibanes deben actuar, y actuar inmediatamente. Entregarán a los terroristas o compartirán con ellos su destino”.
Varios países islámicos ofrecieron apoyo, a pesar de crecientes temores de una reacción de organizaciones fundamentalistas dentro de sus fronteras.
Estados Unidos y China anunciaron su decisión de cooperar en la lucha antiterrorista, aunque los aspectos militares de la operación no fueron informados. China tiene una corta frontera de 70 km con Afganistán.
Una delegación de alto nivel de la UE comenzará el lunes una gira por Oriente Medio, que incluirá una visita a Teherán, anunció ayer el primer ministro belga, Guy Verhofstadt, que presidió la cumbre europea extraordinaria celebrada en Bruselas.
La gira incluye Irán, Arabia Saudita, Jordania y Siria, además de Egipto, en cuya capital, El Cairo, se entrevistarán con el secretario general de la Liga Árabe.
Fuentes comunitarias explicaron que la gira “no está relacionada con el proceso de paz sino con los esfuerzos para formar una coalición internacional contra el terrorismo”.
RUSIA CONTRADICTORIA
El presidente Vladimir Putin permaneció silencioso hasta ayer, mientras otros dirigentes mundiales ofrecían su apoyo o planteaban sus reservas acerca de los planes de Estados Unidos para hacer frente al ataque terrorista de la semana pasada. Su silencio impidió a Washington determinar cuál será la crucial posición de Rusia respecto al terrorismo.
Putin se fue de vacaciones al balneario de Sochi, en el Mar Negro, donde se encerró con sus asistentes para trazar la estrategia de Rusia.
El canciller ruso, Igor Ivanov, visitó Washington, y prometió el pleno respaldo de su país para los Estados Unidos. Pero el ministro de Defensa, Sergei Ivanov, dijo que no veía la posibilidad de que Rusia hiciese una contribución militar a los planes norteamericanos. La voz del Presidente ruso era la única que podía resolver esas contradicciones.
El Secretario General de la ONU se plegó el viernes a llamados de unidad en la batalla contra el terrorismo, al indicar que los ataques del 11 de septiembre “hirieron al mundo entero”.
MOVIMIENTO MILITAR
Bases de la Fuerza Aérea en siete Estados de Norteamérica han sido convocadas a participar en la llamada “Operación Justicia Infinita”, iniciada como respuesta a los ataques terroristas.
La Fuerza Aérea ha recibido órdenes de despachar más de un centenar de cazas, aviones cisternas y bombarderos B-1 y B-52 rumbo al Golfo Pérsico. El Pentágono dijo también que 5,131 miembros de la Guardia Nacional y la reserva de la Fuerza Aérea han sido llamados a servicio activo.
En Camp LeJeune, Carolina del Norte, más de 2,000 infantes de marina salieron para un recorrido por el Mediterráneo, que podría convertirse en una misión antiterrorista.
Mientras tanto, tropas del Ejército de la 10a. División de Montaña de Fort Drum, en Nueva York, y unidades de dos divisiones de infantería pesada de Fort Hodd, en Texas, recibieron el viernes órdenes para desplegarse, según indicó un alto funcionario de Defensa que requirió el anonimato.