- Mientras delincuentes actúan con impunidad, Policía ausente
Mario Sánchez P. [email protected]
Un joven que la mañana del sábado se dirigía hacia el Colegio “Padre César Jerez”, ubicado en el sector del Colegio “Salomón Ibarra Mayorga”, del Barrio “René Polanco” de Managua, fue atacado repentinamente por un grupo de pandilleros, los que además de asestarle tres estocadas en diversas partes del cuerpo, le desprendieron casi la mitad del dedo anular de la mano derecha.
El subcomisionado Sergio Gutiérrez, jefe de Investigaciones Criminales de la División Cinco, de la Policía de la Colonia Centroamérica, de Managua, informó que los autores del crimen al joven Pedro González Solórzano, de 18 años, son presuntamente pandilleros y no han sido capturados, pues aún no han sido identificados.
Relató que el joven González Solórzano caminaba en compañía de un amigo cuando de pronto se vio rodeado por los tres individuos que andaban armados de cuchillos y machetes, y sin motivo alguno comenzaron a ofenderlo y amenazarlo con sus armas.
Seguidamente, los delincuentes comenzaron a atacarlo y le hicieron tres estocadas en el cuerpo. En un intento por defenderse, el joven agarró el filo del machete con que lo estaban atacando.
El sujeto que andaba el arma le jaló con gran fuerza el machete, causándole heridas profundas en la mano derecha y el desprendimiento de un pedazo del dedo anular, según el subcomisionado Gutiérrez.
Luego de haber herido apuñalado y macheteado al joven González Solórzano, los tres delincuentes se retiraron del lugar con inaudita tranquilidad. El joven quedó en la calle, manando abundante sangre por las heridas.
Los amigos lo levantaron y llevaron al Hospital “Lenín Fonseca” de Las Brisas, donde estaba siendo operado.
Vecinos del barrio reclamaron a la Policía y expresaron que ya no soportan la actuación impune de los pandilleros y delincuentes de todo tipo contra la población del Barrio “René Polanco”.
“El chavalo fue malmatado por puro gusto por los delincuentes que lo encontraron frente al colegio. Lo apuñalaron, golpearon y hasta le cortaron un dedo de la mano. El fue levantado y en un taxi llevado al Hospital ‘Lenín Fonseca’. Aquí matan y roban a la vista y paciencia de todo mundo, pero la Policía nunca viene a vigilar la zona ni atiende los llamados. Esto ya no lo soportamos”, denunciaba una vecina.
ANGUSTIAS DE LA POBLACIÓN
Los pobladores afirmaron que los delincuentes desatan grandes escándalos, cometen crímenes, asaltos, y destruyen viviendas, mientras las patrullas de la Policía, a pesar de los constantes llamados, de las imploraciones que ellos les hacen por teléfono y hasta directamente en la División Cinco, no se aparecen.