EFE, AFP
WASHINGTON.- Las autoridades de EE.UU. han dictado la segunda orden de detención contra un testigo material de los atentados terroristas del martes pasado, anunció ayer el Departamento de Justicia.
La orden fue emitida por la fiscalía federal de Nueva York, pero la persona a que se refiere no había sido detenida en el momento de la confección del documento. Una portavoz del Departamento de Justicia, Mindy Tucker, avisó de que podría haber más órdenes de detención, según avanza la investigación. “Habrá más órdenes, y cada vez más frecuentes”, añadió.
Las órdenes de detención permiten a las autoridades federales mantener detenida a una persona sin necesidad de presentar una acusación específica.
La primera orden de detención se dictó el viernes pasado, también en Nueva York, y se refiere a un hombre. El primer detenido fue identificado como un colaborador de uno de los hermanos del millonario saudí Ossama Bin Laden, el principal sospechoso de los atentados, y su detención se realizó para evitar que abandone el país.
Fuentes oficiales indicaron que se trata de la misma persona que la Policía detuvo el jueves pasado en el Aeropuerto neoyorquino “John F. Kennedy” (JFK) cuando se identificó a las autoridades con una licencia de piloto emitida a nombre de su hermano. En ninguna de las dos órdenes de detención se divulgó el nombre de los sospechosos.
Las autoridades también mantienen retenidas a otras 25 personas por violaciones de las normas de inmigración.
Entre ellos se encuentran dos personas que el martes pasado, el día de los atentados, tomaron un avión en el aeropuerto de Newark (Nueva Jersey) a San Antonio (Texas), el mismo desde el que despegó una de las aeronaves secuestradas. Tras los dos primeros atentados, las autoridades federales ordenaron a todos los aviones comerciales aterrizar en el aeropuerto más cercano.
El avión en que se encontraban esas dos personas aterrizó en San Luis (Misuri), desde donde ambos tomaron un tren hacia Fort Worth (Texas).
Allí, los agentes de un control antidrogas detectaron que llevaban documentación falsa, y al ser registrados se les hallaron cortaplumas (instrumentos usados por algunos de los 19 secuestradores del martes) y una importante cantidad de dinero en metálico.
Tras ser detenidos el miércoles, fueron trasladados a Nueva York para determinar si pudieran tener relación con los atentados.
INTENSA BÚSQUEDA EN EUROPA
Las investigaciones se multiplicaban este sábado en Europa para acorralar a los movimientos islámicos, en la búsqueda de cómplices de los autores de los atentados del martes en Estados Unidos, pero también a terroristas responsables de eventuales ataques contra intereses norteamericanos en el continente europeo.
La pista relacionada directamente a los atentados es seguida sobre todo en Alemania, donde vivieron tres personas que estaban a bordo o habían reservado plazas en los aviones que se estrellaron en Estados Unidos.
De este modo, la fiscalía general federal en Karlsruhe (sud) indicó este sábado que uno de los presuntos autores había vivido en Bochum (oeste). Su desaparición había sido señalada el miércoles pasado por su amiga.
Ziad Samir Jarrah formaba parte de un grupo de presuntos terroristas de Hamburgo (norte) ya identificado. Sin embargo, despachos cablegráficos desde Beirut, Líbano, citaban al padre de este hombre, que negaba que su hijo fuese un terrorista.
“Se trata de la persona que reservó una plaza en el aparato que se estrelló en Pensilvania”, declaró el procurador general federal alemán Kay Nehm.
Dos apartamentos en los que este hombre habría vivido temporalmente fueron allanados en Bochum el viernes por la noche. “Elementos de prueba” fueron descubiertos en esos lugares. Una célula especial fue creada.
Este hombre sería uno de los miembros de una asociación “constituida a principios de año en Hamburgo con personas de origen árabe de convicciones islámicas fundamentalistas”, contra la que se abrió una investigación judicial el jueves pasado.
Otro miembro de esta asociación, Mohamed Atta, de 33 años, que había seguido cursos de pilotaje en Florida, habría estado en los comandos de uno de los dos Boeings que se estrellaron contra las torres del World Trade Center en Nueva York.
Las fuerzas de seguridad españolas investigan actualmente su presencia este verano en la localidad balnearia de Salu (sur de Cataluña) y los contactos que pudo tener allí, según una fuente cercana a la lucha antiterrorista.
Además, los investigadores alemanes, que trabajan en colaboración con el FBI, la policía federal norteamericana, siguen los rastros de Marwan Al Shehhi, de 23 años, que estaba a bordo del Boeing que se estrelló en la segunda torre.
Al Shehhi estaba inscrito, al igual que Mohamed Atta, como estudiante en electrónica en la Universidad de Hamburgo, ambos con pasaportes de los Emiratos Árabes Unidos.