Plaga de reos “enfermos” en penal de Chinandega

Carol Munguía – [email protected] CHINANDEGA.- Salir de la cárcel ya no está en dependencia de si el reo tiene dinero o no. La moda de ahora es declararse enfermo y demostrar que se tienen posibilidades para curarse en una clínica o en su casa de habitación. Este es el caso común entre muchos reos fulminados […]

Carol Munguía – [email protected]

CHINANDEGA.- Salir de la cárcel ya no está en dependencia de si el reo tiene dinero o no. La moda de ahora es declararse enfermo y demostrar que se tienen posibilidades para curarse en una clínica o en su casa de habitación.

Este es el caso común entre muchos reos fulminados con auto de segura y formal prisión, que horas antes de que se les notifique la sentencia se declaran enfermos con un cuadro clínico que amerita hospitalización inmediata.

“Los jueces estamos contra la pared, ¿cómo saber si la naturaleza de la enfermedad amerita o no que permanezca en la celda?”, cuestionó el doctor Edwin Espinoza Corea, Juez Segundo de Distrito del Crimen de Chinandega y uno de los judiciales de más credibilidad en la administración de justicia.

Espinoza asegura que “el dictamen del médico forense y las posibilidades económicas del reo podrían pesar a la hora de ordenar su excarcelación”.

Recientemente, Mariano Blanco, castigado con auto de segura y formal prisión por el delito de tráfico de estupefacientes, fue enviado a la Clínica “La Consulta” aduciendo crisis hipertensiva que ameritaba hospitalización.

Esta orden judicial para la Policía Nacional con su escaso presupuesto representa un costo adicional en la custodia del reo, que ahora pide que le giren arresto domiciliar “porque aunque las cifras hipertensivas están estables, el estrés que le causa el encerramiento le provoca un alto riesgo y peligro para su vida”, reza el dictamen médico legal.

REOS POBRES EN CELDA ESPECIAL

La capitana Modesta Ortiz, segunda jefa del Sistema Penitenciario Nacional (SPN), manifestó que dentro del régimen de Occidente existe un plan especial para los reos enfermos, quienes están ubicados en una sola celda y con tratamiento adecuado de acuerdo con seguimiento médico del SPN.

Ortiz dijo que para excarcelar a un interno se requiere de la evaluación del especialista del Hospital “España”, del criterio del médico forense, más una tercera opinión para remitir el caso al Juzgado correspondiente, instancia que decide la suerte del enfermo.

De la población penal de 480 internos, 30 están dentro del programa de dispensarizados que tienen que hacerse evaluaciones periódicas para atender los padecimientos de cada caso.

La militar recordó que hay casos que ameritan excarcelación. Recordó al reo Julio Leonte Matamoros Calderón, de 60 años y condenado a 12 años de prisión, quien fue liberado a los seis años por presentar crisis hipertensiva.

Oficiales de Policía cuestionan que antes de atrapar a un sospechoso, se le observan sus movimientos, entre los cuales está la actividad laboral, el comportamiento familiar, que aparentemente son sanos y normales, pero una vez en la cárcel aparecen enfermedades, por las que casi siempre obtienen la libertad condicional.

“Un custodia limita a la Policía. En vez de enviar a este elemento a patrullar o a realizar labores de vigilancia está cuidando al supuesto enfermo, me pregunto si la ley es sólo para los palmados”, indicó el jefe policial que cuestionó este patrón de comportamiento.

LOS BEMOLES

– Se da el caso de algunos que fulminados con formal prisión, alegan enfermedad y tienen que ser hospitalizados.

– Hospitalizar a un reo significa darle vigilancia especial y paralizar a un agente en la lucha contra la delincuencia.  

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