Mercedes Peralta – [email protected]
LEON.- Dos décadas después de suspendida la Mesa Redonda Panamericana de Nicaragua, se creó en León un nuevo Capítulo de esa institución, que promueve la fraternidad en América y el desarrollo cultural de sus pueblos.
La Mesa promoverá los lazos de hermandad, el desarrollo de la cultura en el pueblo, sobre todo en la niñez, anunció su vicepresidenta María Manuela Sacasa de Prego, directora del Teatro Municipal “José de la Cruz Mena”, donde se realizó el evento.
Forman su directiva entre otras: Olga Gil de Buitrago en la Presidencia, Nubia Delgadillo de Sánchez en la Secretaría de Actas, Yolanda Padilla de Jirón como Tesorera, historiadora Tere Sequeira, en la Comisión Especial de Educación Adnila Orozco, y en el Grupo Juvenil María Estela Calderón, quienes redactan los estatutos.
La historia de la Mesa Redonda Panamericana en Nicaragua se remonta a más de medio siglo, cuando en León tuvo que enfrentar la oposición de su Obispo, monseñor Isidro Augusto Oviedo y Reyes, por considerarla —según sus prejuicios— “anticatólica”, recuerda como parte de las anécdotas la señora Sacasa de Prego, miembro de la organización desde sus orígenes en el país.
“Una de las actividades que desarrolló en aquellos años fueron los jueves culturales, que permitían a los poetas leer sus obras en diferentes sitios, incluso en la casa de las miembros de la Mesa Redonda”, evoca María Manuela.
En América se estima que existen unas 200 Mesas, las que se han unido en la Alianza de Mesas Redondas Panamericanas, divididas a su vez en cuatro zonas.
NICAS DESTACAN EN LA ALIANZA
La Zona Regional de Centroamérica, el Caribe y Panamá, conocida cono la Zona 4, integrada por 27 Mesas de ocho países, la preside la nicaragüense María Elena de Arana, explicó la señora Sacasa.
“La profesora Chepita Toledo de Aguerri, declarada ‘Mujer de América’, y las señoras Esperanza Bermúdez y Carmen Recalde han ocupado el alto cargo de Presidenta de la Alianza de Mesas Redondas Panamericanas, lo que indica que las mujeres nicaragüenses se han destacado en la organización”, asegura.
La institución se sostiene con el aporte de sus socias y actividades culturales grandes que organizan. “Con sus propios recursos y las relaciones internacionales, han obtenido becas para la profesionalización de algunas artistas”, explica doña María Manuela.
La fundación de la Mesa Redonda Panamericana, el 16 de octubre de 1916, se 1e atribuye a la estadounidense Florence Terry Griswood (1875), originaria de San Antonio, Texas, cuando América enfrentaba la pobreza ocasionada por la I Guerra Mundial.
Quiso que las mujeres de América formaran lazos de amistad y se unieran para que sus voces fueran escuchadas por los gobiernos del mundo, bajo el lema: “Una para todas y todas para una”.
La apertura del Capítulo en León contribuirá al desarrollo de la cultura de esta ciudad, que, en el pasado, ostentó la fama de ser la “Atenas de Centroamérica”.