- La base “El Aguacate” será
el escenario de
la búsqueda
Freddy Cuevas (AP)
TEGUCIGALPA.- La fiscalía general reanudará la búsqueda y exhumación de los restos de personas desaparecidas en los años 80 en una antigua base aérea norteamericana al este de Honduras. “Cuatro médicos guatemaltecos realizarán esa importante tarea, que comenzará hoy y durará un mes”, dijo Javier Umanzor, coordinador de fiscales.
Ellos son los arqueólogos forenses José Suasnávar y Ronaldo Acevedo, y los antropólogos forenses Walter Hernández y Shirley Chacón. Umanzor informó que el operativo concluirá el 27 de septiembre. La búsqueda se hará en cinco de las 1,250 hectáreas de la base El Aguacate, construida en 1983 por Estados Unidos. Está a 130 kilómetros al este de Tegucigalpa, en las cercanías de Catacamas y de la frontera.
En una inspección inicial en 1999, la fiscalía halló restos óseos en el lugar y sospecha que allí hay más de 48 fosas con un número indeterminado de personas enterradas clandestinamente por los militares. Se estima que 185 personas desaparecieron en los años 80 por el conflicto. Estados Unidos usó la base como centro de operaciones para miles de rebeldes “contras” nicaragüenses, financiados por Washington.
La fiscalía y los organismos locales pro Derechos Humanos creen que en el sitio están los restos del sacerdote jesuita norteamericano James F. Carney y de su compatriota, el boina verde David Báez Cruz, que desaparecieron en 1983 luego de ingresar a Honduras con una columna de guerrilleros izquierdistas procedentes de Nicaragua.
El gobierno culpó en diciembre de 1993 a las fuerzas armadas de asesinar en esa época a numerosos izquierdistas por razones ideológicas. En la lista figuran 105 hondureños, 39 nicaragüenses, 28 salvadoreños, cinco costarricenses, cuatro guatemaltecos, dos norteamericanos, un ecuatoriano y un venezolano.