El gorgojo descortezador del pino es una plaga que se caracteriza por provocar pérdidas económicas significativas.

El gorgojo descortezador es un enemigo de peligro

En los bosques de pinos existe un equilibrio natural para el desarrollo del gorgojo, pero el ser humano se ha encargado de promover su crecimiento El efecto ocasionado por los descortezadores es la muerte directa de los árboles por daño y obstrucción de su sistema de conducción de sustancias Lucía RomeroEspecial para LA [email protected] Los […]

  • En los bosques de pinos existe un equilibrio natural para el desarrollo del gorgojo, pero el ser humano se ha encargado de promover su crecimiento
  • El efecto ocasionado por los descortezadores es la muerte directa de los árboles por daño y obstrucción de su sistema de conducción de
    sustancias

Lucía RomeroEspecial para LA [email protected]

Los gorgojos descortezadores son los insectos más dañinos que atacan a los pinos, de ellos, los escolitidos del orden Coleóptera son los más importantes, resaltando las especies de los géneros Dendroctonus e Ips.

Los adultos son pequeños escarabajos de color oscuro, cuyas alas endurecidas presentan estrías y una depresión en la parte terminal. En los Ips esta depresión es hueca con 3 a 6 espinas, estas espinas son importantes para la identificación de las especies de este género.

En los bosques de pino existen en equilibrio natural poblaciones de descortezadores que regulan las poblaciones de árboles, sin embargo, algunas condiciones, causadas mayormente por el hombre, crean un ambiente favorable para un incremento anormal de las poblaciones de tales insectos.

Entre tales condiciones se pueden mencionar: gran cantidad de árboles por unidad de superficie que genera alta competencia entre ellos, los más fuertes oprimen a los más débiles haciéndolos susceptibles a los insectos; incendios forestales frecuentes y sequías prolongadas, que aunque no matan directamente a los árboles, los debilitan, haciéndolos susceptibles; resinación intensa e inadecuada que debilita los árboles y deja expuesta la resina, la cual es un fuerte atrayente para los descortezadores; bosques sin manejo silvicultural con alta población de árboles o árboles viejos y debilitados; todos estos son factores propicios para una reproducción masiva de descortezadores.

El efecto ocasionado por los descortezadores es la muerte directa de los árboles por daño y obstrucción de su sistema de conducción de sustancias, ya que las larvas se alimentan y viven en el tejido vivo debajo de la corteza. Este daño se incrementa por la introducción de un grupo de hongos manchadores de la madera, que se reproducen masivamente en el interior de galerías construidas por los adultos en la corteza interna.

La muerte de los árboles trae consigo impactos ecológicos, económicos y sociales.

La deforestación de grandes áreas, como en el caso actual de Jalapa, implica efectos negativos al disminuir las fuentes de agua, erosión de los suelos y pérdida de la diversidad biológica; la producción de madera disminuye y la madera afectada no puede ser aprovechada en su totalidad por no haber suficientes aserríos o bien por las distancias lejanas.

Por tanto, las pérdidas en volumen son muy significativas, adicionalmente debido a que en las áreas afectadas hay pobladores, después de los saneamientos de control se corre el riesgo de que se cambie el uso del suelo hacia la actividad agrícola y ganadera, por la falta de otras alternativas económicas a corto y mediano plazo.

ALTERNATIVAS PARA EL MANEJO

– Se clasifican en dos grandes grupos las alternativas para el manejo de estas plagas : preventivas y supresivas.

– Las preventivas tienen como propósito mantener las poblaciones de descortezadores a niveles tolerables.

– Ambas están dirigidas a fortalecer a los árboles por medio de la regulación de la densidad poblacional a través de raleos, para reducir la competencia, lo que permitirá que crezcan vigorosos, aun en períodos de sequía y presenten más resistencia a los insectos.

– La extracción de árboles maduros y sobremaduros es una alternativa preventiva al eliminar individuos susceptibles dentro del bosque.

– Otra alternativa preventiva es limitar la frecuencia de incendios forestales y regular las prácticas de resinación a niveles tolerables, siempre con el propósito de reducir los niveles de vulnerabilidad de los árboles.

– Las alternativas supresivas tienen como propósito reducir drásticamente las poblaciones de los insectos una vez que se constituyen como problema. Incluyen actividades o combinaciones de éstas como derribar, descortezar, aprovechar, abandonar, apilar, quemar y rociar con químicos a los árboles afectados.

– Pueden existir más combinaciones de las actividades supresivas, pero es preciso dejar claro que cada una de estas actividades o combinaciones de ellas se aplican en dependencia del grado de infestación, avance y estado de desarrollo de la plaga, condiciones de sitio y principalmente las condiciones económicas en que se esté realizando el manejo de la plaga.  

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