- Tramitación de demanda nicaragüense constituiría “un peligroso precedente” para la estabilidad de Centroamérica, dice escrito
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AFP
TEGUCIGALPA.- Honduras pidió a la Corte Centroamericana de Justicia (CCJ) que se declare incompetente para resolver una demanda interpuesta en su contra por Nicaragua tras la ratificación de un tratado de límites marítimos con Colombia, y advirtió que su tramitación constituiría “un peligroso precedente para la estabilidad” de Centroamérica.
“Con el mayor respeto a esta Corte le pido que proceda a dictar resolución motivada revocando la competencia que indebidamente se atribuyó para conocer del presente asunto” de la demanda nicaragüense, señala el escrito que presentó Honduras el pasado martes en la sede de la CCJ en Nicaragua, según el texto dado a conocer la noche del jueves por la Cancillería en Tegucigalpa.
Añade que un pronunciamiento sobre el fondo de la denuncia “constituirá un peligroso precedente para la estabilidad política y jurídica de Centroamérica, de los países que forman la integración centroamericana y de la misma Corte Centroamericana de Justicia”, con sede en Managua.
Honduras presentó el escrito ante la CCJ por medio de su agente ante esa corte regional, Ricardo Zavala, al abrir el tribunal las audiencias orales del juicio interpuesto por Nicaragua.
Nicaragua objeta el tratado de Honduras con Colombia, ratificado por el Parlamento hondureño el 30 de noviembre de 1999, porque asegura que le cercena 130,000 km2 de plataforma territorial en el Caribe.
La Corte —integrada por seis magistrados de Honduras, Nicaragua y El Salvador— escuchó las posiciones de los dos países y se dio 20 días para emitir una resolución.
Zavala expuso en el escrito que la Corte no está investida de competencia para conocer de controversias fronterizas, territoriales y marítimas, como lo establece el artículo 22 literal “a” del estatuto de ese tribunal regional.
Recordó que la Corte admitió el mismo 30 de noviembre de 1999 la demanda de Nicaragua encaminada a obtener la suspensión del proceso de aprobación legislativa del Tratado de Delimitación Marítima suscrito entre Honduras y Colombia en 1986.
En un segundo escrito, con fecha 9 de diciembre de 1999, Nicaragua invocó la supuesta violación por parte de Honduras de instancias de la integración centroamericana, como las normas contenidas en el Protocolo de Tegucigalpa (1991), Carta de la Organización de Estados Centroamericanos (ODECA), el Tratado Marco de Seguridad Democrática en Centroamérica y Declaraciones Políticas de los gobiernos.
Posteriormente, el 17 de enero del año 2000, el Tribunal admitió un nuevo escrito de Nicaragua relacionado con el mismo caso.
“La pretendida base legal del libelo nicaragüense, que en el fondo se refiere a una disputa marítima, no está prevista en ningún tratado de la integración centroamericana en el que esta Corte pudiera fundarse para determinar su competencia”, sostiene la parte hondureña.
“Un precedente de esa naturaleza abriría el camino para que gobiernos y hasta particulares pudieran incoar procedimientos para anular tratados, laudos arbitrales y sentencias que resolvieran pacíficamente, de acuerdo al Derecho Internacional, controversias fronterizas, territoriales y marítimas entre sus Estados miembros”, advierte el documento.