Enrique Bolaños G.
Con mucho interés leí las preguntas del señor Edgardo Jiménez López formuladas a los candidatos presidenciales publicadas en este mismo espacio el día sábado 28 de julio.
Sus inquietudes son legítimas y muy importantes para la conformación de un gobierno que trabaje para beneficio del pueblo. Cuando sea presidente de todos los nicaragüenses instauraré un gobierno austero tal como he practicado mi vida y practiqué en la Vicepresidencia de la República durante mi período vicepresidencial. Esta intención la he declarado desde mi nominación como candidato presidencial y continuaré practicándola.
Desde mi época de empresario he procurado vivir con sencillez y sin ostentaciones. No pretendo cambiar ahora. Vivo en la misma casa desde hace más de 35 años y comparto la misma calle con los mismos vecinos. Coincido plenamente con usted en que los nicaragüenses necesitamos un gobierno transparente que garantice el buen manejo del erario de los contribuyentes.
Con respecto a las caravanas y el exceso de automóviles, como presidente continuaré la misma práctica que mantuve mientras fungí como vicepresidente: Sólo los acompañantes, ministros y secretarios que participan en la misión del momento.
Acerca de la necesidad de que los candidatos hagan conocer sus promesas, he publicado en campo pagado dos temas de campaña que mi gobierno impulsará de inmediato: el de Generación de empleo y disminución de pobreza en las zonas rurales, y el de Generación de empleo y disminución de pobreza en las zonas urbanas promoviendo las Mipymes. En las próximas semanas continuaré informando al pueblo nicaragüense sobre los otros temas de campaña que pienso implementar.
Felicito al señor Jiménez por su vocación patriótica, por su manifiesto interés en aportar sus ideas y por su evidente deseo de que Nicaragua sea ese país justo y digno que todos juntos podemos construir. Espero contar siempre con sus sugerencias.