- No hay reportes oficiales, pero según la Fundación Los Pipitos el doce por ciento de los nicaragüenses padece algún tipo de discapacidad o deficiencia. Aunque existe una ley sobre el tema, no solucionó el abandono crónico en que este grupo poblacional se encuentra por parte de las autoridades oficiales. Afectados y personas que trabajan con gente con discapacidades hacen esfuerzos por crear conciencia y encontrar soluciones para mejorar la atención a quienes padecen alguna discapacidad
Benjamín [email protected]
A pesar de que el Instituto Nicaragüense de Estadísticas y Censos (Inec) no retomó el problema de los discapacitados en el último censo realizado a nivel nacional, a mediados de la década de los noventa, según la Fundación Los Pipitos, en Nicaragua se estima que un poco más del 12 por ciento de la población total padece algún tipo de discapacidad o deficiencia. Ver gráfico completo.
Este cálculo se ubica por encima de la tasa mundial, debido a los recientes conflictos bélicos y desastres naturales sufridos por este país.
Es decir, que si la población actual se estima en unos 4 millones 700 mil habitantes, significa que al menos 550 mil nicaragüenses (más de medio millón) pertenecen al sector de los discapacitados.
Las últimas cifras más o menos confiables sobre causas de la discapacidad en Nicaragua datan de 1991, cuando la población afectada se estimaba entonces en 485,000 nicaragüenses.
Entonces se calculaba que unas 154,000 personas estaban discapacitadas a causa de su avanzada edad.
También se estimó que en 141,000 personas la discapacidad era por causa de alguna enfermedad; otras 50,000 personas eran discapacitados de nacimiento; 57,000 por accidentes; 10,000, víctimas de guerra, y 72,000 personas no sabían las causas de su discapacidad.
La Organización Panamericana de Salud (OPS) calculó en el año 2000 que un 10 por ciento de la población mundial está discapacitada, deficiente o minusválida, es decir, que en todo el mundo, estas personas suman 600 millones.
NO HAY APOYO
La gente con discapacidades severas tiende a morirse muy rápido por falta de medicamentos, lo cual, sumado a una alimentación inadecuada provoca que se les bajen las defensas del sistema inmunológico.
“Yo conozco a un discapacitado que hace un mes pidió pasar consulta en el Hospital Lenín Fonseca y la cita se la dieron para octubre. ¿Qué sucede? Que en los últimos años mucha gente con discapacidad se ha muerto por enfermedades”, dijo a LA PRENSA Wilber Torres Morales, no vidente de 40 años, quien es vicecoordinador de la Organización Revolucionaria de Deshabilitados (ORD).
“Ahora imaginate cómo hacen los discapacitados por poliomielitis, por parálisis cerebral infantil, cisticercosis o cualquier tipo de enfermedad y que viven en el campo. Esa gente se muere sin que nadie se dé cuenta, porque no hay atención en la montaña”, comentó Torres.
HAMBRE CONLLEVA DISCAPACIDADES
Por su parte Fernando Caldera, presidente de la Federación Nicaragüense por la Rehabilitación y la Integración (Feconori), señaló que un padre de familia que tiene cuatro hijos, y que gana entre 600 y 800 córdobas mensuales, no está en capacidad de alimentarlos ni de atenderles su salud satisfactoriamente.
“Estos niños subalimentados son fuertes candidatos a formar parte del grupo de discapacitados al presentar problemas de retardo mental u otros trastornos derivados de una malnutrición”, comentó Caldera.
IGNORANCIA Y PREJUICIOS
“La discapacidad no es una enfermedad, es una condición. La falta de atención a las personas con discapacidad es un problema de ignorancia que redunda en discriminación y perjuicio de estas personas”, dijo Fernando Caldera, presidente de la Federación Nicaragüense por la Rehabilitación y la Integración (Feconori).
SUBREGISTROS
– Aunque no existen datos oficiales de cuántas personas con discapacidad se mueren al año, Torres Morales basa su afirmación en los registros de su propia organización, la que en 1992 aglutinaba a 4,305 víctimas de guerra. Luego en 1995, cuando hicieron un recuento, sólo reportaban unas 3,600 personas. Esto significa que más de 600 personas desaparecieron entre 1992 y 1995.
– Después de la promulgación de la Ley 202, de Reglamento y Políticas sobre Discapacidad en Nicaragua, en agosto de 1995, la cantidad de víctimas de guerra volvió a duplicarse.
– Esto ocurrió gracias al trabajo que hicieron las organizaciones de discapacitados tanto de ex militares del Ejército como de la ex Resistencia, quienes esperanzados con los beneficios de la nueva Ley, trataron de captar a la mayor cantidad de personas que nunca habían sido contadas entre las víctimas de guerra.
– Actualmente la ORD cuenta con unos 40,000 miembros, pero la mayoría no son víctimas de guerra, sino personas con discapacidades por causas de nacimiento, enfermedades y accidentes.
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