Juan Luis [email protected]
MÉXICO.- La Ley de Derechos y Cultura Indígenas, que espera ser promulgada, se ha convertido para el presidente de México, Vicente Fox, en una “papa caliente”, y según políticos, organizaciones sociales y analistas, puede devenir en un conflicto social.
Grupos de indígenas, los gobiernos de los estados de Chiapas y Oaxaca(sur)y el centroizquierdista Partido de la Revolución Democrática (PRD), anunciaron que pedirán a la Suprema Corte de Justicia de la Nación que declare inconstitucional esa Ley que enmendó el proyecto original enviado por Fox, apoyado por la guerrilla zapatista del subcomandante “Marcos”.
Fox ha dicho que pese a las enmiendas no vetará la Ley que fue aprobada por el Congreso Federal y la mayoría de los senados estaduales, y ahora se espera que el mandatario la homologue.
La Ley “no reconoce la autonomía indígena, y si no reconoce eso, va ser un texto vacío. Puede hablar mucho sobre los indígenas, pero no reconoce los derechos y quedamos igual”, dijo Porfirio Encino, secretario de Atención a los Pueblos Indígenas de Chiapas.
“La ley no ayuda al proceso de distensión en Chiapas”, opinó por su lado el delegado del Instituto Nacional Indigenista en Chiapas, Margarito Ruiz.
Cuando en abril, el Congreso Federal aprobó el proyecto, el subcomandante “Marcos” congeló todo contacto con el gobierno de Fox, el cual había tendido puentes hacia los guerrilleros del estado de Chiapas.
“Marcos”, que en apoyo del proyecto original llegó a la capital en marzo para defender el proyecto original, dijo en un comunicado que la reforma “traiciona” los acuerdos de San Andrés firmados entre los guerrilleros y el gobierno en 1996.
La “traición” de los legisladores, a juicio del subcomandante, se da en lo que toca a “autonomía y libre determinación, los pueblos indios como sujetos de derecho público, tierras y territorios, uso y disfrute de los recursos naturales, elección de autoridades municipales, y derecho de asociación regional, entre otros”.
La representante del Centro de Derechos Humanos “Agustín Pro”, Adelina González, dijo que las protestas contra la Ley provocan una fuerte agitación. El comisionado para la paz en Chiapas, Luis Álvarez, declaró el viernes que “de no ser posible regresar” la reforma indígena al Congreso, “eso de ninguna manera cancela la posibilidad de seguir agotando las vías legislativas para favorecer a los indígenas del país”.