Karla Marenco [email protected]
Aunque Nicaragua no está catalogada como un “paraíso fiscal” como otros países de la región latinoamericana donde las estructuras financieras, económicas y políticas facilitan el lavado de dinero, la evasión fiscal y la misma elusión fiscal (incentivos) sin control, podrían ser el combustible perfecto que necesitan los delincuentes para realizar transacciones ilícitas.
“La evasión y la elusión fiscal, son dos caras de una misma moneda, la evasión es el no pago de los impuestos, violando la ley, y la elusión es el no pago de impuestos con base en la ley. Hay una frontera muy tenue entre ambas, y si no hay un mecanismo legal para ejercer control, el lavado se monta sobre ése”, apuntó el experto en derecho fiscal, Julio Francisco Báez.
Báez apunta que tanto la Ley de Admisión Temporal para Perfeccionamiento Activo y de Facilitación de las Exportaciones (Ley 382, La Gaceta No.60, abril del 2001) como la Ley de Incentivos Turísticos (Ley 334), son dos instrumentos jurídicos positivos para incentivar la inversión, pero “un arma de doble filo cuando detrás del beneficio y del marco jurídico no se establecen los mecanismos de control adecuados”.
“No quiero parecer el Anticristo de los incentivos, porque nosotros hemos empujado siempre para que se desencadenen las amarras de la gestión productiva, se engorde la vaquita y nos dé más leche, pero si no hay suficientes mecanismos de control, el lavado de dinero campea”, expresó el experto.
Según Báez, el beneficio de la Ley 382 es tan amplio, que el ciclo de la actividad comercial –importación y exportación–, prácticamente se vuelven uno solo, en el sentido de que los fabricantes indirectos de un exportador también gozarían de beneficios fiscales, “entonces hay que estar pendientes de que el valor agregado que éstos producen no sea ficticio” como ha sucedido en algunos casos, “porque detrás de esto podría haber otro tipo de actividades como el lavado de dinero”.
Báez señaló que la industria turística también es otro sitio atractivo para quienes quieren ocultar su dinero sucio, “no estoy diciendo que en turismo hay lavado porque es una cosa muy delicada, pero son grandes avenidas donde el lavado puede decidir incursionar”.