Foto probablemente de 1919. El tercero desde la izquierda atrás, de sombrero de paja, es Emilio Olivares P., jardinero izquierdo en 1917 y representante más tarde; el quinto es el short Paco Soriano, y el último de la derecha, con sombrero, es Fernando Ocampo, jardinero central en 1917 y entrenador cuando se tomó la fotografía. Abajo a la derecha, en cuclillas y con la gorra volteada, está el gran lanzador Carmen Quinto. LA PRENSA/ARCHIVO.

El Campeonato Municipal de Managua de 1917

De cuando le cambiaron el nombre al Bóer, y ganó de todas maneras. Crónica publicada en LA PRENSA el jueves 19 de julio de 1934 Leonardo Lacayo Ocampo “DON”Especial para [email protected] La lucha comenzó encarnizada, como decimos anteriormente, el 9 de septiembre de 1917; rompiendo los fuegos el Nicaragua y el Sandoval, ganando este último […]

  • De cuando le cambiaron el nombre
    al Bóer, y ganó de todas maneras.
    Crónica publicada en LA PRENSA
    el jueves 19 de julio de 1934

Leonardo Lacayo Ocampo “DON”Especial para [email protected]

La lucha comenzó encarnizada, como decimos anteriormente, el 9 de septiembre de 1917; rompiendo los fuegos el Nicaragua y el Sandoval, ganando este último con 8 carreras por 4. Después el 16, el Nicaragua fue vencido nuevamente; esta vez por el Managua con 4 carreras por 1. El 23, el Sandoval derrotó a su vez al Managua en una interesante partida de 1 por 0 en que Jolea guanteó tres veces a Pedro Ortega y dos a Luis Pinnock, peligrosos bateadores de este último equipo. El 30 nuevamente aplastó el Sandoval al Nicaragua con 5 por 3, y todo indicaba que la novena de Jolea sería la campeona de ese año, pero los muchachos del Nicaragua recuperaron brillantemente de esa fecha en adelante logrando batir seguidamente al Managua y al Sandoval.

El 28 de octubre los discípulos de Carmen Quinto se anotaron un interesante capote de 5 por 0 sobre el Managua y disponíanse a luchar su sangre en dos encuentros con el Sandoval con quien estaba una partida debajo.

DOS ENCUENTROS DE EXTRA INNINGS

Estas dos partidas que nosotros encontramos más interesantes que las demás, fueron ganadas por el Nicaragua, después de desesperada lucha de 13 innings el 11 de noviembre, con 5 carreras por 4, y de once innings el 25 de noviembre, con 3 por 2. El domingo intermedio, 11 de noviembre, el Nicaragua aplastó al Managua, con 7×3, a pesar de tres largos triples pegados a Quinto por el negro Pinnock.

En la primera partida de extrainnings entre el Sandoval y el Nicaragua que eran decisivos para el campeonato local, el Sandoval hizo un caluroso recibimiento a Quinto, metiéndole 3 carreras, cuando Jolea se embasó con un error, Jiménez pegó un doble al CF y ambos fueron empujados al plato con otro doble de Rafael Morales, entrando éste pocos minutos después con un sencillo de Justo Coto. En el segundo, agregó el Sandoval otra carrera más por intermedio de Guevara que anotó con un hit de Daniel Morales. Pero este atrevimiento de los muchachos de Jolea fue castigado severamente por Carmen Quinto quien en los once actos siguientes no permitió a un solo jugador contrario que le cruzara el plato, mientras sus compañeros apuntaban una carrera en la entrada inicial por medio de Enrique Olivares, agregaban una en el quinto inning y 2 en el sexto y ganaba el encuentro en el 13º. episodio cuando Emilio Olivares entró a home por un “sencillo” de Soriano, con la carrera del triunfo.

Con este triunfo del Nicaragua quedaban ambos equipos en iguales términos y está demás decir que la partida de muerte se jugaría el 25 de noviembre fuera presenciada por una grandiosa multitud.

En esta lucha también el Nicaragua se llevó la mejor parte ganando por 3 carreras por 2 en once innings.

A pesar de que Jolea estuvo maravilloso guanteando a 15 hombres del Nicaragua, se vio abrumado por una derrota, por los errores de su cuadro que permitió entrar al plato a Fernando Ocampo en el undécimo acto con la carrera decisiva, estando el encuentro entablado 2 carreras por 2. Venado Chingo fue la victima esta vez, abanicando tres veces consecutivas.

Después que el Sandoval, tomó la delantera en el 5º. inning entrando Guevara al pegar doble Romero, el Nicaragua entabló en el sexto por medio de Fernando Ocampo, y el score permaneció amarrado hasta el 10º. episodio en que ambos clubes metieron carrera. Después se bajó el telón en el capítulo XI, en la forma arriba mencionada. Fernando Ocampo fue el héroe de esta jornada, pegando un doble y un triple y siendo el único jugador del Nicaragua que pudo anotar carrera a Jolea.

Después el Nicaragua dio la apaleada final al Managua, con 6 x 4, ganando de este modo el campeonato local de 1917.  

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