EFE
BOGOTA.- Los restos del periodista colombiano Jorge Enrique Urbano Sánchez, asesinado el domingo a balazos en el puerto de Buenaventura, en el Litoral Pacífico del suroeste de Colombia, fueron inhumados hoy, mientras la Asociación Internacional de Radiodifusión (AIR) condenaba los crímenes contra la prensa en el país.
Urbano Sánchez, de 53 años, fue tiroteado por seis personas en un mirador de Buenaventura (650 kilómetros al suroeste de Bogotá), mientras departía con varios amigos.
Sánchez dirigía una empresa de recreación social de la Alcaldía de Buenaventura, principal puerto del Pacífico colombiano, situado en el departamento del Valle del Cauca, y fue asesinado dos días después de que mataran a José Duviel Vásquez, director de la emisora La Voz de la Selva”, en la región del Caquetá (sur).
Este último asesinato fue repudiado por AIR, por medio de un comunicado difundido en Bogotá en el que reclamó “extremar las medidas y acciones contundentes para que crímenes como el de José Duviel Vásquez no queden en la impunidad”.
La asociación pidió reforzar el programa de protección a periodistas, impulsado por el Gobierno colombiano, para “que puedan cumplir su trascendental misión”.