- Es procesado en el caso de intento de soborno a funcionarios de la Contraloría
Janelys Carrillo Barrios [email protected]
Al presidente ejecutivo de la Empresa Nicaragüense de Telecomunicaciones (Enitel), Salvador Quintanilla, no le interesa saber por qué lo implican en el juicio por cohecho en perjuicio de la Contraloría General de la República (CGR).
“No sé por qué ni me interesa saber… que esté procesado no quiere decir que sea culpable”, respondió parcamente el funcionario a los periodistas, contrastando con la delicadeza con que se dirigió a la Jueza Cuarto Local del Crimen de Managua, Adela Cardoza.
La judicial investiga si Quintanilla y José Dolores Borge Balmaceda, funcionarios de Enitel, participaron en el intento de soborno que el contralor Guillermo Argüello Poessy y los auditores Flor de María Arias Parrales y Javier Cuadra López denunciaron la semana anterior.
Arias denunció que Borge Balmaceda le ofreció 3,000 dólares para que librara de responsabilidades a Enitel en una auditoría que practica actualmente. Debido a que Borge le hablaba de “S.Q.” o de “Quintanilla” al referirse al asunto, Arias supone que el funcionario actuaba bajo órdenes del presidente ejecutivo de Enitel.
Ante la jueza, Quintanilla se declaró inocente de las acusaciones que le imputan y negó que alguna vez haya orientado establecer relaciones con la auditora y con Danilo Padilla Manzanares.
Sobre Borge Balmaceda, Quintanilla dijo que es un empleado de cuarto nivel en la empresa, y su relación de trabajo con él es “muy poca”.
Agregó que está suspendido temporalmente, y aseguró que la denuncia en su contra es ilógica porque “nadie puede dudar cómo actúo dentro y fuera de mi empresa”.