Encuentran “sapo borracho” en Nicaragua

Leslie Nicolás Lacayo [email protected] En las planicies ubicadas al sur del Volcán Mombacho, en la Estación de reserva privada “Domitila”, se localizó un renacuajo que lleva por nombre “sapo borracho”, primero en su especie que se encuentra en Nicaragua. Según estudios realizados, a esta especie de sapo se le puede encontrar en el sur de […]

Leslie Nicolás Lacayo [email protected]

En las planicies ubicadas al sur del Volcán Mombacho, en la Estación de reserva privada “Domitila”, se localizó un renacuajo que lleva por nombre “sapo borracho”, primero en su especie que se encuentra en Nicaragua.

Según estudios realizados, a esta especie de sapo se le puede encontrar en el sur de Texas en Estados Unidos, hasta el norte de Costa Rica en las regiones áridas. En Centroamérica se encuentra principalmente en la vertiente del Pacífico, en algunas localidades aisladas en la vertiente del Atlántico de Guatemala y Honduras.

Alfredo Grijalva, director del Herbario Nacional de la Universidad Centroamericana (UCA), quien reportó la presencia de dicho ejemplar, explicó que el nombre científico es “Rhinophrynus dorsalis”. Pero que se le dio el nombre de “sapo borracho” porque su canto es un graznido (chillido) fuerte, parecido al ruido que hace una persona al vomitar.

Se sabe que se alimenta de hormigas y comejenes (o termitas) que desentierra, y que los “lame” con su lengua libre. Los renacuajos de este tipo de anfibio son filtradores de algas y detritos del agua.

Grijalva indicó que se sabe que cuando se molesta a este sapo, segrega una sustancia blanca y pegajosa que le provoca alergia a los humanos.

Según la señora María José de Mejía (propietaria de la Reserva Domitila, primera reserva privada declarada en Nicaragua con 230 hectáreas de bosque seco tropical), el sapo fue encontrado en un hueco a unos cuatro metros de profundidad, mientras se excavaba un pozo de agua. Actualmente lo conserva vivo en un pequeño terrario dentro de la reserva.

“Su reproducción está sincronizada con las primeras lluvias. El canto del sapo borracho es sumamente alto y se describe mejor como un grito alargado con una inflexión ascendente hacia el final. En esta especie los cantos de grandes coros de individuos son ensordecedores y pueden oírse por varios kilómetros”, señaló Grijalva.  

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