Jorge Loáisiga [email protected]
El Gerente General del Banco Nicaragüense, Guillermo Lugo, rechazó la denuncia que interpusieron campesinos de Jinotega contra directivos del banco en la Contraloría, y dijo que las deudas de las empresas agropecuarias Juan Martínez S.A. y San Martín tienen su origen en la compra de la cartera que el Banic hizo a la extinta Cobanicsa y que no existe ninguna estafa.
Lugo también retó a los promotores de la denuncia a llevar el caso a los tribunales de justicia para que éste se ventile, lo que según él sería el canal adecuado y no la Contraloría General de la República.
Asimismo, aseguró que Ronald Martínez y Félix Gutiérrez ya no tienen ninguna relación con el Banic y que les preguntáramos a ellos su relación con las empresas Juan Martínez, San Martín y Helechos del Norte (Helenorsa).
Explicó que a principios del año 96 el Banic prestó al Banco Nacional cuatro millones de dólares, y en el año 97 el Banco Nacional a través de Cobanicsa, le pagó al Banic sobre una cartera de crédito, dentro de la cual estaban incluidas las empresas agropecuarias Juan Martínez y San Martín, de donde se originan los adeudos que estas empresas tienen con el Banic.
Agregó que en el año 1999 por dificultades para el cumplimiento de sus obligaciones crediticias, las entidades agropecuarias, Juan Martínez y San Martín, convinieron con el Banic que éste tomara a manera de intervención administrativa el control de las actividades de las entidades deudoras, para continuar la marcha y desarrollo óptimo de las mismas, que a la par que mantenían el trabajo de muchas personas vinculadas a las deudoras, permitían amortizar parte de los intereses derivados de los créditos en mora. “Voluntariamente entregaron las empresas en administración”, aseguró.
Lugo no se refirió a los supuestos poderes falsificados en los que estas empresas se atribuían el dominio de las fincas La Fundadora y La Sultana, y la facultad de hipotecarlas, acción en la que supuestamente comparecieron personas fallecidas y varias ausentes, y dijo que esos son problemas entre los cooperativistas en los que el banco no tiene nada que ver.
Agregó que en el año 2000, ante temores jurídicos fundados de que otros acreedores de las empresas antes mencionadas intentarían acciones judiciales en contra de las mismas, el Banic como acreedor de las referidas entidades amparaba sus créditos con garantías hipotecarias de primer grado sobre las fincas Santa Mónica, La Fundadora, La Parranda y La Sultana, y además con garantía prendaria sobre cosechas futuras de café, siendo las mencionadas fincas garantías cruzadas en cuanto a los créditos de la agropecuaria San Martín.
Con fecha 11 de septiembre de ese año, el Banic interpone ante el Juzgado Civil de Distrito de Matagalpa las respectivas demandas, habiendo el juez de la causa dictado autosolvendos y despachado ejecución en contra de las deudoras.
Paralelamente a la ejecución promovida por el Banic en Matagalpa, Volcafenic de Nicaragua S.A., cuyo abogado es Álvaro Ramírez Martínez, y el gerente de la misma Beat Wiederherhr, de origen suizo, promovieron en el Juzgado Único de Tipitapa un juicio hipotecario en contra de las empresas, y según afirma Lugo, el juez Sergio Pérez, en colusión con los representantes de Volcafenic adjudicó al Banic la finca La Fundadora, sin que éste la hubiera solicitado, por un valor de 13 millones 107 mil 217 dólares, equivalentes de 171 millones 966 mil 687 córdobas, cuando el avalúo de La Fundadora no asciende siquiera a los tres millones de dólares.
Aseguró que por este juicio se tramita en el Tribunal de Apelaciones un Recurso de Hecho promovido por el Banic contra el Juez Civil de Tipitapa, el cual no ha sido resuelto.
Precisó que al otorgarle la finca La Fundadora con esa millonaria suma, le ordenó también cancelar las deudas y garantías hipotecarias sobre las fincas Santa Mónica, La Parranda y La Sultana.