Hasta un niño inocente sabe que al comprar “al por mayor”, por docena o por ciento, adquiere más barata la unidad, menos los directores de nuestra Lotería, donde aplican la regla al revés. Por ciento o por docena se adquiere más cara la unidad.
Con el premio mayor de C$2,500,000.00, se vende el billete a C$200.00, y con el premio de C$3,000,000.00, se vende por C$300.00.
¿Quién no sabe que si se compra una docena de huevos, le sale más barata la unidad que si sólo adquiere uno?
La Lotería Nacional gasta lo mismo en imprimir un billete con premio de C$2,500,000.00 que uno de C$3,000,000.00.
Lo mismo paga al personal de oficina, el teléfono, el agua, la energía eléctrica, la propaganda, etc., a tal punto que no debiera subirle al billete en proporción al premio, sino dejarlo más bajo.
Si el de dos y medio millones vale doscientos córdobas no debiera subir los cuarenta córdobas en proporción que corresponde al premiado con tres millones, sino un poco menos.
Pero bien, que suba en proporción ¡vamos! en doscientos cuarenta.
Pero en Nicaragua las cosas son al revés: con el nuevo premio se cobran trescientos córdobas. Por esta cantidad, el premio debía ser de tres millones setecientos cincuenta mil córdobas.
¿Qué dice el público?
Diego M. Aburto
Chinandega