- Situación de A. Latina poco satisfactoria, según Amnistía
Internacional
AFP
LONDRES.- La colaboración entre militares y paramilitares en Colombia, la represión campesina en Brasil, Bolivia y Paraguay, la tortura y malos tratos de los presos en casi todos los países, y la persecución de opositores y el embargo en Cuba, son los hechos más destacados en América Latina del informe 2000 de Amnistía Internacional (AI), divulgado este miércoles en la capital británica.
El trabajo —que evalúa la situación de los derechos humanos— señala que en Colombia las Fuerzas Armadas, los paramilitares y la guerrilla intensificaron sus acciones “mediante campañas caracterizadas por las violaciones graves y sistemáticas de los derechos humanos y del Derecho Internacional Humanitario (DIH)”. Los civiles son las principales víctimas del conflicto.
En Brasil, apunta que las disputas por la tierra continuaron provocando tensión y numerosos actos de violencia protagonizados por pistoleros a las órdenes de los hacendados que amenazan a los labriegos sin que la Policía intervenga.
Los indígenas también fueron víctimas de la violencia policial, especialmente durante las protestas que protagonizaron contra los actos de homenaje a los 500 años de la llegada de los portugueses al Brasil.
Con respecto a Cuba, asegura que “los periodistas, opositores políticos y defensores de los derechos humanos sufrieron un fuerte acoso” por parte de las autoridades que emplearon “las detenciones breves, el arresto domiciliario, las amenazas…” para desalentar la disidencia.
Denuncia los por lo menos 20 condenados a muerte que había hasta el 2000 y las dificultades para observar la aplicación de la pena máxima porque las sentencias y las ejecuciones rara vez se hacen públicas.
Sobre el embargo que Estados Unidos impuso a la isla hace 40 años, asegura que le ha servido al gobierno para justificar la falta de libertades y que agrava las penurias del pueblo cubano.
Estados Unidos fue criticado nuevamente por la práctica de la pena de muerte, incidentes de brutalidad policial y el tratamiento que da a los prisioneros enfermos, en el informe entregado este miércoles por la organización de derechos humanos Amnistía Internacional.
La organización con sede en Londres ha criticado durante mucho tiempo la pena de muerte y las prácticas judiciales en Estados Unidos, que considera racialmente discriminatorias o excesivamente violentas.