- Los Bucks han
resultado un
rival de mucha
resistencia para los Sixers
Hijalmar Padilla [email protected]
Cuando los Sixers de Filadelfia quisieron acortar camino era muy tarde y el astro Allen Iverson no lo pudo evitar.
Este sábado Filadelfia, el equipo de mejor rendimiento en la temporada del 2001, perdió 80-74 ante los Bucks de Milwaukee en la final de la Conferencia Este del baloncesto profesional de la NBA en los Estados Unidos.
Filadelfia otra vez fue víctima del recio y oportuno ataque de los “Tres Grandes”, Sam Cassell, Ray Alen y Glenn Robinson.
Mientras esta letal tripleta derrochaba fortaleza y calidad al sumar 62 tantos entre los tres, Iverson se limitaba a ver el encuentro por televisión desde su habitación en un hotel de Milwaukee.
Los bombarderos de los Bucks se lucieron ante los ojos de su exigente público.
Cassell finalizó con 24 puntos, Allen con 20 y Robinson con 18 para propinarle su segunda derrota a los Sixers.
La serie, que se reanuda el lunes siempre en Milwaukee, amanece 2-1 favorable a los Bucks.
Con Iverson sufriendo magulladuras en su cadera izquierda, Filadelfia saltó a la cancha a sostener una feroz resistencia, pero no tanto como para arrebatarle la victoria a Milwaukee.
Los Sixers no resultaron una presa fácil aún cuando estuvieron con un promedio de 10 puntos por debajo de los Bucks en la mayor parte del partido.
Filadelfia cerró a toda velocidad el cotejo acercándose a siete unidades cuando únicamente faltaban 3:23 minutos para concluir el enfrentamiento.
Los Sixers tuvieron tres oportunidades de reducir la diferencia aún más.
No obstante, fallaron sin dar el golpe definitivo justo cuando los Bucks apenas lograron cuatro puntos en un tramo de nueve minutos del cuarto período.
Al final los siete tantos de ventaja resultaron suficientes para Milwaukee.
Por los Sixers, Aarón McKie cargó con la mayor carga ofensiva tras anotar 22 puntos y registrar cinco asistencias.
Jumaine Jones con 16 y el africano Dikembe Mutombo logrando 12 y 10 rebotes se solidarizaron con su causa.