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Según analistas políticos consultados por LA PRENSA, aunque Ortega lleva una considerable ventaja sobre Bolaños, el candidato del FSLN podría ser derrotado en las elecciones del cuatro de noviembre si el voto conservador se vuelca al PLC o viceversa.
De acuerdo a los mismos analistas, no necesariamente debe haber una alianza entre los dos partidos, sólo un vuelco del electorado no sandinista hacia uno u otro partido.
“Aquí lo que estamos viendo es algo similar a lo que ocurrió en las elecciones de 1990”, sugirió el analista Raúl Obregón, presidente de M&R.
En esas elecciones, la ex presidenta Violeta Barrios de Chamorro se impuso sobre el Frente Sandinista, aunque éste llevaba la delantera en la mayoría de las encuestas.
De las seis encuestas conocidas realizadas en enero de 1990, cuatro daban por certera la victoria del FSLN. Pero un mes después, una encuesta de Borge y Asociados para LA PRENSA le daba el triunfo a doña Violeta por un margen de más de 15 puntos.
Los analistas políticos consideran que en esa ocasión el triunfo de doña Violeta se debió a que, además de la alianza de fuerzas no sandinistas, la personalidad y el carisma de la ex presidenta aglutinaba votos (en la presente encuesta, la ex presidenta aún alcanza una calificación de 88.0% positiva). Pero a juicio de los analistas, esa no es la situación en que se encuentra Enrique Bolaños, cuya personalidad no logra encender el entusiasmo del electorado, especialmente a los votantes jóvenes que representan la mayoría de los potenciales votantes.