Un tractor, supuestamente enviado por la empresa Geninsa, bajó el contenedor y botó la maleza de La Peña, en marzo pasado.

Ponen trabas a inversionista porque Alemán quiere playa

Jeffrey Cassel, el australiano que ha pretendido invertir más de medio millón de dólares en la construcción de cabañas turísticas en Playa Redonda, Playa Amarilla y Playa Peña, ha sido bloqueado por diversos conflictos de propiedad y al parecer por el interés del Presidente Arnoldo Alemán de reservarse Playa Peña, ubicada entre Playa Popoyo y […]

Jeffrey Cassel, el australiano que ha pretendido invertir más de medio millón de dólares en la construcción de cabañas turísticas en Playa Redonda, Playa Amarilla y Playa Peña, ha sido bloqueado por diversos conflictos de propiedad y al parecer por el interés del Presidente Arnoldo Alemán de reservarse Playa Peña, ubicada entre Playa Popoyo y Sardina, en el Municipio de Tola.

Cassel arrendó las playas a la Alcaldía en 1996, con el interés de hacer su proyecto, pero no lo ha logrado porque se supone que el Presidente quiere La Peña.

Un día de 1998 Alemán visitó Tola y el alcalde de la localidad, Eddy Flores Segura, lo llevó a visitar las playas.

“Me gusta esta playa”, le dijo Alemán a Flores refiriéndose a La Peña, lugar donde hay una vista maravillosa y un paradisíaco paisaje. “Es suya, señor Presidente”, le habría respondido Flores al mandatario, según la historia que le contaron a Cassel personas que estaban presentes.

Al poco tiempo, instituciones del Estado abrieron un camino de acceso hasta la playa y llevaron el tendido eléctrico hasta su borde.

Legalmente la playa había sido dada en arriendo a Cassel. El contrato de alquiler entre la Alcaldía de Tola y Cassel habla de 14,448 varas cuadradas, equivalente a 28 lotes de 17 por 30 varas cuadradas, cada uno, pero eso no fue impedimento para que el Presidente tomara de hecho la playa.

Según Cassel, en más de una ocasión personas que trabajaban en las fincas de la empresa Geninsa, mandaron a botar un contenedor que él mantiene en La Peña, en señal de posesión. La hermana del Presidente, Amelia Alemán, es socia de Geninsa.

El pasado 22 de marzo, Cassel interpuso una denuncia en la Policía de Tola, acusando a un mandador de una finca de Geninsa, por haber mandado a quitar el contenedor que mantiene en La Peña.

En su acusación pidió el amparo de las autoridades policiales, alegando que los empleados de Geninsa han perturbado su derecho de posesión en la playa.

“… Pretenden construir en lo que es parte de mi propiedad, pretendiendo asentarse en el lugar y despojarme por la vía de hecho, del derecho que legítimamente me corresponde”, dice el escrito que Cassel introdujo ante el jefe de la Policía del Municipio de Tola.

Cassel dijo que ha tratado de comunicarse con Silvio Estrada, representante de Geninsa, pero considera que éste no lo quiere recibir.

“Por todo este problema y otros de propiedad en las otras playas no he podido iniciar el proyecto de inversión turística. Aquí le ponen a uno trabas de todo tipo. Hasta miedo tengo de que me vayan a deportar como le pasó al italiano que compró tierras en El Astillero”, comentó el inversionista.

Alcalde revela interés de Alemán

En 1999 el alcalde Flores Segura llamó a Cassel para pedirle rescindir el contrato de arrendamiento, explicándole que “no podía quedarle mal al Presidente”, debido a que el mandatario se interesó por La Peña, dijo el australiano a LA PRENSA.

El contrato con Cassel fue firmado por el ex alcalde de Tola, Jaime Rugama Chávez, quien fue autorizado por el Concejo. El contrato fue suscrito el 21 de noviembre de 1996 y tiene un plazo de seis años prorrogables. Cassel paga 980 dólares anuales por los 28 lotes.

En el Municipio de Tola, Geninsa ha adquirido cinco fincas que suman 1,791 manzanas, donde tienen crianza de ganado. Las propiedades están cerca de Pie Gigante, donde se supone que arrancaría el Canal Seco Interoceánico, un proyecto millonario que se discute desde 1992, lo que aumentaría el valor de esas tierras.

Además, el Presidente ha anunciado que ya está en construcción la llamada carretera “costanera”, que pasaría por todas las playas del Pacífico, desde Pochomil hasta San Juan del Sur.  

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