Alina Lorío L./Corresponsal [email protected]
JALAPA.- Exagerados volúmenes de madera quedan botados en las áreas de pinares de Nueva Segovia afectadas por la plaga de gorgojo, razón por la cual, funcionarios del Instituto Nacional Forestal (Inafor) propusieron a las municipalidades acciones legales que agilicen al máximo su extracción.
Tumbar los árboles sanos en las fajas de contención para detener el avance de la plaga del gorgojo, sólo en Jalapa ha significado casi el millón 200 mil metros cúbicos de madera, de los cuales sólo el cinco por ciento ha sido aprovechado por la industria.
En esas cifras aún no se incluyen los 600 mil metros cúbicos de madera tumbada en la franja de contención que el Inafor ha dispuesto hacer en el límite entre El Jícaro y Jalapa para evitar la propagación masiva de la plaga. El 50 por ciento estará a disposición de la industria para su comercialización o exportación.
La capacidad instalada de la industria en Nueva Segovia procesa al día apenas 960 metros cúbicos. Un camión de los que a diario vemos en fila por las carreteras del departamento sólo traslada un aproximado de 10 metros cúbicos por día.
Pero, ¿podrá la industria forestal en Nueva Segovia comprar y procesar esa madera?, se preguntó la licenciada Sandra Tijerino, directora nacional del Inafor, al tiempo que señalaba que ese 50 por ciento equivalente a los 300 mil metros cúbicos significan para Nicaragua tres años de exportación de madera de pino, según las estadísticas actuales.
CONVOCAN A INDUSTRIA NACIONAL
“Las cosas hay que verlas y analizarlas desde las cifras, capacidades y posibilidades que tenemos. Estamos absolutamente claros que la cantidad de madera que se va a perder será por incapacidad de la industria forestal en nuestro país”, enfatizó la directora del Inafor nacional.
En ese sentido, informó que el Gobierno ha hecho una convocatoria a la Industria Nacional organizada, a través de la Cámara Forestal, para que exporte inclusive madera en rollo a Honduras.
A los alcaldes de Nueva Segovia los invitó a que también “se abran a cualquier tipo de medidas, instrumentos, resoluciones administrativas y hasta decretos ejecutivos que permitan movilizar la mayor cantidad posible de madera tumbada. Tenemos las puertas abiertas para no restringir a nadie”.
Tanto el Inafor como los alcaldes plantearon la posibilidad de trasladar a las áreas donde se encuentran los árboles tumbados todos los aserríos móviles posibles para que la madera sea procesada en el propio sitio donde se está cortando.