Mario J. Saavedra C.Especial para LA [email protected]
Tres desconocidos que se movilizaban en un carro azul no identificado, asaltaron la tarde del primero de mayo a una señora que viajaba en un camión en el sector del kilómetro 25 de la carretera sur, y la despojaron 50,000 córdobas, según informes de la División Tres de la Policía.
Según la Policía, la víctima del asalto es la señora Julia Dorila García Hernández de 33 años, quien en su casa situada en el sector de El Crucero, en Managua, abordó su camión que era conducido por Ramón Artola y el ayudante Ramiro Méndez, para trasladar a un hospital capitalino a su amiga Gladys Vásquez, a quien pasó llevando por su casa.
La señora García Hernández cedió su asiento en la cabina a su amiga y se subió a la parte trasera del mismo donde viajaba en compañía del marido de Vásquez, una hija de la pareja y el ayudante del camión.
Fue al pasar por la cuesta de la finca San Bernardo, cuando un automóvil azul se les cruzó en la parte delantera y se detuvo al centro de la vía para cerrarle el paso al camión.
Enseguida se bajaron los desconocidos armados de armas de fuego, posiblemente fusiles AK, quienes se subieron en uno de los pescantes de la cabina y otro al camastro e intimidaron a los ocupantes.
La señora García Hernández dijo que “como avisados”, los hombres se dirigieron directamente a la parte trasera inferior del asiento de la cabina y de debajo del asiento sacaron una canasta y sustrajeron un bolso en que ella llevaba los 50,000 córdobas, mientras un tercer individuo esperaba a los antisociales en el carro.
SE SOSPECHA DE “GATO CASERO”
Según sospechas de la Policía, los autores del asalto estaban “como avisados” que doña Julia Dorila García Hernández llevaba 50,000 córdobas en un bolso que guardaba en una canasta que llevaba bajo el asiento del pasajero de la cabina del camión de su propiedad.
VICTIMA HUYO ATERRORIZADA
– Presa de los nervios la señora García Hernández afirmó que uno de los atracadores era moreno, usaba bigote y de aproximadamente 28 años.
– Explicó que ella aprovechó un descuido de los asaltantes para bajarse rápidamente del camión y correr hacia una casa cercana donde se refugió y pidió ayuda para llamar a la Policía, mientras los asaltantes se daban a la fuga con el botín.