Tito Rondón [email protected]
Quedamos debiendo las “baterías del Recuerdo” del Bóer de todos los tiempos, así que hoy completaremos los Indios. Y para aquellos que comentaron con mucho sarcasmo que estaba escribiendo sobre “mi Bóer”, les diré que esta es una serie. No sé si hacer el San Fernando o el 5 Estrellas la próxima semana…
Próximamente lo haremos para el León y el Granada, el Navarro Cubs, el Managua, la Costa, y demás.
Empecemos por los receptores. El primer catcher famoso de los Indios fue Félix Pedro Cuaresma “Tabirica”, aquel que se robó el home en Chinandega para quitarle el invicto al “Titán” de Juan Deshon durante la primera liga nica, la de 1915.
Después el mejor que han tenido (exceptuando a algunos Grandes Ligas como Ken Retzer en la Profesional): Eduardo López Mario “Mario Patón”, de estupendo físico, gran brazo y poder al bate.
De la Profesional a quien más recordamos es a Roberto “Musulungo” Herrera, el papá del short actual de los Cachorros de Chicago Ricky Gutiérrez. De esa época es Alonzo Wilson, tico nacido en Bluefields.
De la Primera División, y de cuando los Búfalos Bóer el nombre grabado en nuestra mente es el de Reynaldo “Cacho” Téllez, hijo del seleccionado nacional y jugador de cuadro José Tomás, del mismo apodo.
Recientemente están Carlos Torres, miembro de la selección juvenil de Kindersley, y a Jairo Mendoza, quien debutó en Primera División en El Salvador.
Cuando se habla de pítcheres del Bóer, aún hoy en día, se empieza y se termina con José Angel “El Chino” Meléndez, aquel que debutó en Primera División a los 24 años, se hizo profesional a los 37, a los 38 les tiró cinco entradas sin hits ni carreras a los Dodgers de Brooklyn, a los 42 ingresó al Béisbol Organizado, y a los 48 fue líder en ganados y perdidos en la primera Liga Profesional. Es asombroso sí o no…
Pero recuerdo también a Marcial Erasmo Solís, quien recibió un bolazo en la sien cuando le lanzaba al “Denver”, y el fácilmente sulfurable Alfonso Vega, a quien el público le tenía que gritar ¡calma, “Jolea”! para que no perdiera los estribos…
En la Profesional el gran lanzador nica del Bóer fue Willie Hooker, junto a Mudel Mathews el mejor relevista en la historia, por lo menos hasta la llegada a Grandes Ligas de Porfirio Altamirano y Vicente Padilla.
Entre los importados de la Profesional hay muchísimos Grandes Ligas, como Jim Kaat que vino dos veces, Miguel Cuéllar que ganó el Cy Young, Phil Regan todavía coach, y otros como Jack Kralick, Gene Brabender, Jim Shellenbach y muchos otros.
Ya en Primera División vimos al velocísimo Daniel Vega, a José Antonio Velásquez y al lentísimo (y vencedor de Estados Unidos) Luis Cruz.
Más modernamente, Félix Moya y el rápido Marvin Zelaya. Y no hay que olvidar ni por un instante al lanzador que ganó más juegos en Nicaragua que el “Chino”, Porfirio, Dennis Martínez, Julio Espinoza, Julio Juárez o Sergio Lacayo (discutible): Barney Baltodano.
Pudo haber sido interesante ver quién tiraba más lento, si Barney o Luis Cruz.