Aquellos que olvidan la historia están condenados a volver a repetir sus errores, diría un alejo. Se habla de un 40 por ciento que se abstuvo de votar en las elecciones pasadas para alcaldes. Pero ese porcentaje de personas en las elecciones presidenciales y de diputados votarán.
En las próximas podría pasar lo que ocurrió con el fenómeno Alemán, donde la gente no votó por un partido o una persona sino por un mal menor. Y éste es el resultado.
Debemos votar no por un partido o una persona, sino por un candidato y un gobierno que sea lo mejor para Nicaragua ante el mundo!.
Uriel Lau.