- Vigilante del Banpro dice en los Juzgados que no tuvo nada que ver en
el asalto
Moisés Martí[email protected]
Un giro inesperado tomaron las investigaciones en torno al asalto a la sucursal Montoya del Banco de la Producción (Banpro), cuando Jairo Antonio Cruz Valle, vigilante de la institución, declaró en los Juzgados que la Policía lo presionó para decir que estaba involucrado en los preparativos del atraco.
Según Cruz Valle, él nunca participó en la elaboración de un plan para asaltar el banco, y si logró reconocer a uno de los asaltantes como Freddy Hernández, fue porque éste fungió como su jefe en el departamento de seguridad de la casa matriz del Bancafé en diciembre de 1999.
En la declaración brindada a la Policía, Cruz Valle aseguró que Freddy Hernández, junto a alguien apodado “El Flaco” y un tercer sujeto cuyas características corresponden a un tipo alto, recio, pelo corto, cara redonda, y quien fungía como líder de la banda, lo amenazaron de muerte si se negaba a colaborar en el atraco al Banpro.
“Estuve presionado para dar esa declaración. Estuvieron (los policías) diciéndome a cada momento que yo era cómplice, que yo los conocía y que les dijera dónde estaban. Niego todo eso. No los conozco, nunca los había visto, no sé quiénes son. A Freddy no lo miro desde que me fui del trabajo en el Bancafé”, dijo con voz firme.
A su vez negó saber si esta banda participó en el “golpe” a la sucursal de carretera Norte del Banco de América Central (BAC), ocurrido el cinco de noviembre de 1999 y en el cual murió un vigilante de la institución.
“Freddy nunca me mencionó de asalto a algún banco porque no lo miro desde hace rato. La Policía me tenía presionado. Me pusieron a ver unas fotos y uno de los que llegaron al banco estaba en las fotos del asalto al BAC y por eso la Policía me presionó para decir que eran de la misma banda”, declaró.
El asalto a la sucursal Montoya del Banco de la Producción ocurrió el martes tres de abril, a eso de las tres y cuarto de la tarde. El monto de lo robado fue de 200 mil dólares (2.6 millones de córdobas) y la operación duró entre ocho a diez minutos. Se usaron dos vehículos durante el hecho: un Lada verde y un Volkswagen gris. El Lada pertenece a un taxista a quien despojaron del vehículo en las inmediaciones del Estadio Nacional.
Según lo declarado a la Policía, el plan consistía en que Jairo Antonio Cruz Valle induciría al vigilante exterior del banco, Medardo Castro, para entrar a las instalaciones del Banpro. Esto facilitaría a los asaltantes su ingreso al edificio.
Sin embargo, según declaró a la Policía, Cruz Valle no pudo cumplir con su parte del trato porque se sintió nervioso debido a las amenazas de muerte hechas por Freddy Hernández y sus dos cómplices. Pese a esto, los ladrones lograron entrar y encañonaron a Cruz Valle, destruyéndole la alarma que llevaba en el cuello.
Cruz Valle narró a la Policía que el plan fue elaborado en un bar cercano a las inmediaciones de El Zumen, en donde Freddy Hernández y el presunto líder de la banda le ofrecieron una parte del botín igual a la de ellos por su participación en el atraco. Si Cruz Valle se negaba, le iba a pasar lo mismo que al joven vigilante muerto en el asalto al BAC de carretera Norte en noviembre de 1999.