Pocos nicas en prisiones ticas

Consuelo Sandoval [email protected] Los inmigrantes nicaragüenses en Costa Rica sufren indefensión, desalojos y todo tipo de violaciones a sus derechos humanos, reveló el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional, Nelson Artola, quien acaba de visitar ese país. “Hay prejuicio y estigma en muchos sectores de la sociedad y en las […]

Consuelo Sandoval [email protected]

Los inmigrantes nicaragüenses en Costa Rica sufren indefensión, desalojos y todo tipo de violaciones a sus derechos humanos, reveló el presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la Asamblea Nacional, Nelson Artola, quien acaba de visitar ese país.

“Hay prejuicio y estigma en muchos sectores de la sociedad y en las mismas autoridades costarricenses, para quienes hablar de nicas es sinónimo de delincuente; eso se mantiene, lo pudimos apreciar y comprobar, es bastante duro para nosotros”, declaró.

“Pudimos constatar que hay un promedio de treinta nicaragüenses que diariamente son deportados, es decir, novecientos al mes y en su mayoría se vienen sin ninguna prestación social y en muchos casos ni el pago reciben”, afirmó.

El diputado afirmó que es falso que los nicaragüenses cometan más delitos que otros extranjeros en Costa Rica, como se ha dicho, porque de 650 mil nicas residentes, 505 purgan penas en las prisiones ticas, es decir, el 0.078 por ciento. Esa cantidad de reos representa el 5.5 por ciento del total de detenidos, entre costarricenses y extranjeros, que suman 9,237, explicó.

Los reos de Nicaragua ocupan el primer lugar entre los extranjeros, seguidos por los de Colombia con 139, una comunidad de apenas diez mil personas en Costa Rica; Panamá con 101, Guatemala con 36 y Estados Unidos con 32.

Artola pidió ratificar la Convención Interamericana sobre Cumplimiento de Condena Penal en el Extranjero, para repatriar a los nicaragüenses presos en Costa Rica, algunos con condenas de hasta de 50 años, la pena máxima en ese país.

La Embajada de Nicaragua en San José le informó que el 23 de septiembre del año 2000 fueron desalojadas 170 familias del asentamiento “Miguel Angel Rodríguez” y otras 130 familias en el asentamiento Cristo Viene, en la localidad de Pavas. Esas personas todavía están en la intemperie porque sus casas fueron destruidas por las autoridades, indicó.  

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