Declaran inocente a acusada de parricidio

Los miembros del jurado consideraron que ella actuó en defensa propia Mario J. Saavedra C./Especial para LA [email protected] Un jurado de conciencia realizado el jueves 29 de marzo en el juzgado de Tipitapa, declaró inocente a la señora Milagros del Socorro Martínez, quien estaba siendo procesada por el presunto delito de parricidio, cometido contra su […]

  • Los miembros del jurado consideraron que ella actuó en defensa propia

Mario J. Saavedra C./Especial para LA [email protected]

Un jurado de conciencia realizado el jueves 29 de marzo en el juzgado de Tipitapa, declaró inocente a la señora Milagros del Socorro Martínez, quien estaba siendo procesada por el presunto delito de parricidio, cometido contra su compañero de vida Francisco Javier Solano López, el 17 de junio del 2000, porque consideraron que la procesada actúo en defensa propia.

En la entrada de Tipitapa también habían mantas cruzadas en la vía que decían: “Libertad para Milagros”. El desenlace del juicio llevó alegría para la familia Martínez y descontento para los familiares de Solano López. En ese drama también son afectados las dos hijas que habían procreado Milagros y Francisco Javier.

DISCUSION Y FORCEJEO

Según el expediente 242/ 00 del Juzgado Único de Tipitapa, ocurrió la noche del 17 de junio del 2000, cuando Francisco Javier Solano López, de 37 años, en estado de ebriedad llegó y habría querido poseerla. Sin embargo, lo habría rechazado debido al estado en que éste se encontraba, lo que suscitó una fuerte discusión entre ambos y comenzaron a forcejear.

En medio del altercado, Solano, quien trabajaba en una empresa en Managua, quiso agredir con un mecate a una de sus hijas, porque habría entrado en defensa de su madre, según las declaraciones que ellas hicieron en el juzgado.

Fue con el mismo mecate con el que habría querido agredir a su hija y a su mujer Milagros del Socorro, con que murió asfixiado cuando la cuerda se le enredó en el cuello, según las declaraciones que ella y su hija hicieron en el juzgado.

Ella y su hija intentaban amarrarlo a un árbol de tamarindo para contenerlo. Él seguía oponiendo resistencia. La cuerda terminó enrollada en el cuello y por la axila derecha, causándole la muerte.

DICTAMEN DEL FORENSE

El dictamen del forense, Silvio Mora Rocha, dice que el hombre murió por anoxia encafálica secundaria y por múltiples lesiones físicas producidas por otros objetos romos, características de un acto en defensa.

Contra Francisco Javier también habían dos denuncias hechas por Milagros en el juzgado de Tipitapa por violencia intrafamiliar. Éstas se encuentran registradas en los expedientes 148/99 y 288/2000, donde se menciona que en ambas ocasiones estuvo detenido y que salió bajo fianza pecuniaria.

Durante el proceso, la defensa Milagros del Socorro presentó un dictámen de un clínica de Masaya. El juez de Tipitapa lo desestimó porque había sido emitido por un labotorio no autorizado por la Corte Suprema e Justicia. Si admitió el informa del Instituto de Medicina Legal que confirmo que multiples golpes en el cadáver.

ATENUANTES A SU FAVOR

Sergio Amador Pérez, Juez Único de Tipitapa, explicó que en la sentencia interlocutoria dictada a Milagros el 28 de junio del 2000, le había dado “auto de segura y formal prisión” porque se valoró que “aquí y en cualquier parte del mundo el bien jurídicamente protegido es la vida, independientemente de cualquier situación que haya habido”.

Todos las atenuantes a su favor y la perenne situación de violencia que presuntamente había en el hogar, fueron las razones por las que los miembros del jurado declararon inocente a la señora Milagros del Socorro Martínez.  

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