- DIC remite ante juez Hernández a cinco testigos colombianos
Juan Rodríguez juan.rodrí[email protected]
La Dirección de Investigaciones Criminales (DIC) de la Policía Nacional remitió ayer ante el Juez Sabino Hernández Medina a cinco ciudadanos colombianos en calidad de testigos en el escándalo que está envuelta Marisol Madriz, funcionaria de la Dirección de Migración y Extranjería, quien presuntamente junto a su esposo “vendían” cédulas de residencia a extranjeros.
Los colombianos Gilberto Castro Sánchez, Nelson Horacio Reyes Muñoz, Jesús Eliécer Valderrama Bermúdez, Joaquín Emilio González y Juan Carlos Giraldo en sus declaraciones que hicieron ante el DIC, mencionan el nombre de una funcionaria de la Dirección de Migración y Extranjería llamada “Marisol”, como la persona que les hizo las Cédulas de Residencia y quien les realizó las fotos.
Los colombianos mencionan a un supuesto Alvaro Saldarriaga, de la misma nacionalidad, que servía supuestamente como “contacto” entre los funcionarios de Migración y los extranjeros interesados en comprar el documento.
Saldarriaga supuestamente les ofrecía las cédulas de residencia nicaragüense y se comprometía a gestionárselas en pocos días; las que tenían un valor entre un mil y un mil quinientos dólares.
El doctor Sabino Hernández, aclaró que los ciudadanos colombianos fueron remitidos anoche por la Policía en calidad de testigos, ya que ayer concluía la instructiva de los procesados Marisol Madriz y su esposo Allan Majalí.
Nelson Horacio Reyes Muñoz, dijo en su declaración ante la Policía que vino al país a inicios de este año, que trabaja como orientador social en un ONG y que conoció a Alvaro Saldarriaga en el hotel “El Pilar” de manera casual, en este lugar se hospedan muchos colombianos.
Saldarriaga le ofreció conseguir rápidamente su cédula de residencia por un mil dólares, le pidió varios documentos, y afirmó que le adelantó 500 dólares. Agregó que cuando llegó a la oficina de Migración donde se gestiona la Tarjeta de Residencia, Saldarriaga estaba allí y saludó muy afectivamente a Marisol, y fue allí que le dio los otros 500 dólares.