Rosario Hernández

Vocación y Liderazgo

Rosario Hernández* Continuando con la vocación al trabajo, ¿cuál es el común denominador de las empresas que gozan de liderazgo en su sector? Generalmente personal altamente motivado. Revisemos un poco, cómo logran esto las empresas líderes, dice Fran Ress, especialista en equipos de trabajo: “El líder del equipo debe permitir que los miembros se conozcan […]

Rosario Hernández*

Continuando con la vocación al trabajo, ¿cuál es el común denominador de las empresas que gozan de liderazgo en su sector? Generalmente personal altamente motivado.

Revisemos un poco, cómo logran esto las empresas líderes, dice Fran Ress, especialista en equipos de trabajo: “El líder del equipo debe permitir que los miembros se conozcan en una forma tal que coloquen a todos en terreno común y haga sentir cómoda a la gente. Para poder empezar con pie derecho, el equipo debe reconocer la presencia de todos y comenzar a demostrar que cada miembro del equipo tiene una contribución valiosa que hacer”.

Los nicaragüenses que interactúan en una empresa tienen necesidades individuales y grupales, tales como: preservación de la autoestima, respeto por las diferencias, comunicación abierta, resolución constructiva de los conflictos y como dice Schutz: “Cada persona tiene tres necesidades interpersonales básicas que se manifiestan en la conducta: inclusión, control y afectos”.

En Nicaragua, las transformaciones culturales que hemos tenido con la llegada de personas fuera de la región en la década de los 80, el exilio de muchos nicaragüenses a varios continentes y el regreso de los mismos con hijos que vivieron una generación completa con estudios que tienen enfoques totalmente diferentes a nuestra cultura, dejan huella en nuestro comportamiento y en la forma de la toma de decisiones en las empresas.

El líder tiene que estar muy claro de esta situación para poder lograr sus objetivos con y a través de la gente, de lo contrario estará situado en un rango altamente riesgoso para el logro de una situación exitosa

Si un jefe (autollamado líder) no está con la mente abierta para entender esta conducta, difícilmente podrá alcanzar sus objetivos. Es muy probable que a través del castigo consiga metas de corto plazo, pero no son sostenibles en el largo plazo.

He tenido la oportunidad de escuchar a varios gerentes que dicen: “la gente no quiere trabajar”. Me gustaría dejar la inquietud en ustedes, ¿quién de las dos partes tiene la razón? Estamos analizando los contratos psicológicos para alcanzar las metas, o esperamos que sólo con la parte técnica analizando el contrato firmado según el Código del Trabajo y las funciones atribuibles a ese cargo?

Reflexionemos todos “¿qué esta influyendo realmente: el huevo o la gallina?

* Directora Instituto de Gerencia y Liderazgo.  

Economía

Puede interesarte

×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí