(EFE)
FRANCFORT (RFA).- El consorcio automovilístico alemán BMW incrementó sus ventas en un 8 por ciento en el primer trimestre de 2001 hasta las 219,000 unidades, comparado con el mismo período de 1999, anunció su presidente, Joachim Milberg.
Un año después de separarse de su filial Rover, la marca muniquesa ha logrado los mejores resultados de su historia, pese a que esta fusión le originó pérdidas por 4,100 millones de euros, 500 millones de euros menos de lo previsto anteriormente.
Milberg espera que la tendencia positiva continúe a lo largo del 2001, además del fortalecimiento del volumen de negocios, las ventas y los beneficios, a pesar del empeoramiento coyuntural del sector.
En el 2000, los beneficios antes de intereses e impuestos se incrementaron en un 70 por ciento hasta los 1,570 millones de euros, y los resultados operativos ascendieron hasta los 1,660 millones de euros, informó Milberg.
Las ganancias después de impuestos en 2000 subieron hasta los 1,020 millones de euros y el volumen de negocios también registró una cifra récord de 35,360 millones de euros, un 1 por ciento más que en 1999.
BMW se centrará en el llamado segmento superior del automóvil que, según estimaciones de Milberg, tiene un potencial de crecimiento por encima de la media.
La empresa germana espera crecer con la presentación de nuevos modelos como el Mini, fabricado en Gran Bretaña, que estará disponible en el mercado a partir del julio, la nueva serie 7 y la serie 1, actualmente en fase de desarrollo.
BMW mantendrá una cuota de inversión de entre un 6 y un 7 por ciento del volumen de negocios para dedicarla a la ampliación de su gama de productos.