El veterano Rickey Henderson.

Rickey Henderson seguirá corriendo

Padres abren chance al otrora exitoso estafador Edgard Rodríguez C. [email protected] A menudo los superestrellas son los últimos que llegan a los campos de entrenamientos primaverales, pero para Rickey Henderson ciertamente se había vuelto demasiado tarde. Y todo porque nadie lo invitaba. Comenzó a ofrecerse y no recibió mucho espacio. Y la verdad no dejaba […]

  • Padres abren chance al otrora exitoso estafador

Edgard Rodríguez C. [email protected]

A menudo los superestrellas son los últimos que llegan a los campos de entrenamientos primaverales, pero para Rickey Henderson ciertamente se había vuelto demasiado tarde. Y todo porque nadie lo invitaba.

Comenzó a ofrecerse y no recibió mucho espacio. Y la verdad no dejaba de provocar un sentimiento de pesar el hecho de verle tan cerca de varias cifras históricas en el béisbol, y no tener la oportunidad de alcanzarlas.

Y su problema no era sólo su edad (42 años) y la disminución natural de facultades, sino todo lo conflictivo que se ha vuelto al cierre de su carrera. “Viaja con demasiado basura en las maletas”, graficó Sport Ticker.

No obstante, los Padres de San Diego han abierto un espacio, al más exitoso robador de bases de todos los tiempos, en un acuerdo de liga menor, garantizándole 260 mil dólares si alcanza en el roster de 25 al inicio de la liga.

Resultaba paradójico, pero alguien que ha brillado intensamente corriendo en las bases, debió permanecer sentado y a la orilla de un teléfono que nunca repicó. ¿Amor al juego?

“Amor a las estadísticas”, dice Dan Patrick.

A Henderson le faltan 86 hits para llegar a 3 mil en su carrera, una cifra que ha sido una especie de pasaporte hacia el Salón de la Fama. Le separan 3 boletos del líder de todos los tiempos, Babe Ruth, y 68 anotadas de Ty Cobb.

Tras la firma con los Padres dijo que no lo hacía por el dinero, pero una vez firmó por tres millones y a la semana se estaba quejando. Incluso, el año pasado fue pasado de los Mets a Seattle por conflictos con la gerencia.

Ahora ha tomado un contrato de liga menores como lo han hecho José Canseco, Harold Baines, David Cone y Dwight Gooden entre otros, la mayoría de ellos porque además de bajar su nivel, olvidaron portarse bien.

El corredor, que en 1982 fue capaz de estafarse 130 bases para establecer una marca que parece perdurable ahora que el robo de base ha sido desplazado por el jonrón, tiene que pelear un lugar con Ryan Radmonovich y Ernie Young.

Con el aterrizaje de Henderson, San Diego se dará el lujo de contar con dos futuros miembros del Salón de la Fama, pero eso quizá no ayude en mucho en las pretensiones del equipo de salir de la mediocridad.  

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