- Vecinos y familiares enardecidos, se abalanzaron sobre ellos para rescatar a dos jóvenes “sospechosos”
Mario J. Saavedra C./Especial para LA [email protected]
Tres agentes de la División Tres de la Policía por poco son linchados por una enardecida multitud del Barrio La Esperanza en Managua, cuando intentaban registrar a dos sospechosos, durante un operativo antidrogas realizado el miércoles por la noche.
Los agentes no sólo escaparon de ser asesinados, sino que alguien de la multitud aprovechó la “revoluta” para robarle el celular a uno de los agentes.
Según la denuncia hecha por los agentes, el hecho ocurrió a eso de las 8:30 de la noche, cuando ellos, dos policías al mando del teniente Pablo Avilés, se acercaron a Saúl Heriberto Cabrera Meza de 23 años y a Milton Francisco Cabrera, de igual edad, quienes circulaban sospechosamente cerca de un cauce, donde son asaltadas las personas que transitan por el sitio, muy visitado por expendedores de droga.
Al detener a los individuos, los agentes iban a requisarlos, pero en eso aparecieron la mamá y una hermana de éstos, quienes junto a un grupo de vecinos del barrio, en turba, cayeron sobre los policías y comenzaron a golpearlos y arañarlos, exigiendo no capturar a los sospechosos. Esto obligó a los agentes a pedir refuerzos.
Las patrullas policiales se llevaron capturados a los dos sospechosos y a la hermana de éstos, Claribel Morales López de 25, bajo la acusación de atentar contra la autoridad y sus agentes.
El teniente Pablo Avilés resultó con la cara rasguñada y el oficial Ricardo Berríos Rojas perdió su teléfono celular Ericcson.
AGENTES VIOLARON DERECHOS
La joven Claribel, al igual que sus hermanos, negó que hayan agredido a los policías y más bien dijo que fueron ellos quienes la agarraron violentamente por el cuello cuando la iban a montar a la patrulla.
“Uno de ellos, que tenía la cara arrugada (el teniente Avilés) salió con la cara rasguñada, pero me detiene a mí como si yo lo agredí. Eso no es justo, detuvieron a todo el que miraban en la calle, violando nuestros derechos constitucionales. Yo estaba durmiendo a mi niño y me salí a ver qué pasaba”, afirmó.