Edgard Tijerino M. [email protected]
Desde LAS VEGAS.- Ahora es el Campeón, pero sigue siendo sencillo. Trata de pasar desapercibido y sólo es locuaz con la gente de su equipo de trabajo. Lo diferente es que después de aquel fallo por descalificación sobre Rosendo, su confianza ha crecido, “pero estoy consciente que necesito convencer, y eso podré lograrlo hoy contra uno de los mejores campeones que se han visto en los últimos tiempos en los pesos pequeños”.
Beibis Mendoza está calificado como uno de los más grandes amateurs colombianos. Su hoja de presentación dice que ganó 143 de 150 peleas y que representó a Colombia en los Juegos Olímpicos de 1996. Fue cuatro veces campeón nacional en las 108 libras.
Enfrentó, sí, un serio problema, mayor que abrirse paso hacia una pelea titular y fue convencer a su madre. Ella siempre se opuso a que se convirtiera en boxeador… Pero no le hizo caso.
“Ella estaba totalmente en contra de que boxeara”, dijo Mendoza, “y durante mucho tiempo tuve que mantenerlo en secreto. Cuando tenía 13 años, solía correr desde la escuela todos los días e ir directo al gimnasio a ver pelear a mi hermano mayor, Rubén. Era un buen boxeador amateur y aprendí mucho de él. A mi madre no le importaba que él estuviera peleando, pero en mi caso era diferente. No me gustaba guardarle secretos a mi padre, pero siempre supe que quería ser boxeador. Lo tenía en mi sangre”, explica Mendoza en una hoja informativa que entregó ayer.
Mendoza se hizo profesional a la edad de 22 años en noviembre de 1996. En su salida No. 19, registró un nocaut técnico en el noveno round a Luis Doria para capturar el título colombiano de peso mosca júnior. Dos peleas después, registró quizás la mejor actuación de su carrera, noqueando al antiguo campeón mundial John-John Molina en el quinto round en Cartagena.
Después de hacer campaña exclusivamente en Colombia, Mendoza hizo su debut en Estados Unidos el 17 de marzo del 2000, y necesitó sólo 55 segundos para noquear a Eduardo Manzano en Pembroke Pines, Florida. El 12 de mayo siguiente, Mendoza apaleó a Rafael Orozco en el segundo round.
“Ahora soy el Campeón. No obtuve el título de una forma elegante, pero estaba dominando el combate y adelante en puntos, de manera que no fue mi culpa que no terminara. Fue Rosendo el que golpeó abajo y espero haya aprendido la lección”, manifestó.
“Sé que es un buen peleador pero con tendencia a ese tipo de golpes que están prohibidos. Estoy preparado para todo lo que se presente porque necesito convencer de mi calidad, ganarme el respeto como Campeón y no voy a desaprovechar esta oportunidad”.