Piden a Gobernación investigue a policías

Janelys Carrillo Barrios [email protected] La Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), pidió a la Inspectoría Civil del Ministerio de Gobernación que investigue los hechos en que cinco jóvenes residentes en la capital y en el municipio de Mateare resultaron agredidos y capturados por agentes de la Policía. De acuerdo a la denuncia planteada por Guadalupe […]

Janelys Carrillo Barrios [email protected]

La Comisión Permanente de Derechos Humanos (CPDH), pidió a la Inspectoría Civil del Ministerio de Gobernación que investigue los hechos en que cinco jóvenes residentes en la capital y en el municipio de Mateare resultaron agredidos y capturados por agentes de la Policía.

De acuerdo a la denuncia planteada por Guadalupe García Berríos, ante el asesor legal de la CPDH, Orlando Gutiérrez Gómez, a inicios de febrero su hermano Carlos Adolfo fue insultado, capturado y golpeado dentro de una patrulla policial por el oficial Oscar Cruz.

La joven expuso que su hermano se encontraba en el Bar Coronado, cerca del Mercado Oriental, donde Cruz también se encontraba aunque vestido de civil y portando su arma de reglamento.

De repente el joven discutió con otra persona, por lo que Cruz intervino y sin más ni más ofendió al joven, tras lo cual llamó a una patrulla que capturó, esposó y golpeó a Carlos Adolfo, causándole cortaduras en la parte inferior de la ceja derecha y el cráneo.

En tanto, Margarita Altamirano, de 20 años, denunció que su novio Eddy Vallejos González fue detenido de forma violenta cuando se encontraba en el Centro Recreativo Jenifer, de Mateare, por un hombre y una mujer policías identificados como Marcos y Marcela Villegas.

DETENIDOS POR ERROR

Elia Sánchez Centeno, pobladora de ese mismo municipio, también puso en conocimiento de la CPDH que sus hijos Wilber Alfonso y William Salvador Sánchez; su esposo del mismo nombre y su hermano Pedro Rafael Sánchez Centeno, fueron detenidos ilegalmente por agentes de ese municipio.

Según la denunciante, sin mostrar orden de captura y allanamiento, los agentes penetraron en su casa y sacaron a sus familiares, a quienes detuvieron por 27 horas acusados de abigeato.

Cuando los policías se percataron de que habían cometido un error porque detuvieron a las personas equivocadas, los liberaron, “pero el daño moral estaba hecho porque ante la comunidad han quedado como delincuentes”, refirió la señora Sánchez.  

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