- En las faldas de la Reserva Forestal Cola Blanca, ubicada en Bonanza, madereros furtivos extraen maderas preciosas, y el avance de la frontera agrícola deteriora el área protegida
Heberto Jarquín/[email protected]
BONANZA.- Después de determinarse el despale indiscriminado y avance de la frontera agrícola en la Reserva Forestal del cerro Cola Blanca, ubicada al noroeste de Bonanza, se decidió prohibir asentamientos en esta zona.
La decisión fue tomada por el Concejo Municipal y la Comisión de Protección del Medio Ambiente de Bonanza.
FRONTERA Y DESPALE
El avance de la frontera agrícola pone en peligro esta reserva forestal, donde se asientan actualmente decenas de familias campesinas que emigraron del interior del país y madereros furtivos se dan a la tarea de extraer ilegalmente árboles de caoba, concluyeron las comisiones involucradas.
El Alcalde de Bonanza, Gregorio Lino Simons informó a LA PRENSA que “el Concejo Municipal envió una Comisión encabezada por el alcalde a la reserva de “Cola Blanca”, para evaluar in situ el deterioro al que es sometida esta área protegida.
“En la inspección encontramos que más de 600 personas habitan actualmente en la reserva de “Cola Blanca” y derriban árboles para despejar la selva y cultivar, añadió.
“Todavía no logramos establecer la cantidad de hectáreas afectadas y determinamos que Vidal Rosales Ramos, residente de Rosita, cortó más de cien árboles de caoba en las faldas del Cerro Cola Blanca sin autorización”, afirmó Lino.
“Rosales tiene un permiso de extracción, otorgado en Alamikamba, municipio de Prinzapolka y quiere utilizarlo para sacar madera de los bosques de Bonanza, cosa que no permitiremos”, advirtió.
ARRASAN CON MADERAS PRECIOSAS
El Alcalde Gregorio Lino explicó que el maderero Videl Rosales no tiene guías forestales y los árboles de caoba cortados no están marcados por un inspector forestal.
“Por lo que este ciudadano puede ser objeto de una multa; además, desafío a las autoridades, diciendo que nadie le impedirá continuar explotando las maderas preciosas”, indicó.
ROSALES ASEGURA TENER DERECHOS
Vidal Rosales Ramos expresó que sus tierras que colindan con el cerro “Cola Blanca” le pertenecen y que éstas las heredó de su padre Manuel Rosales (q.e.p.d), por lo tanto, tiene derecho de extraer la madera de ese lugar, sostuvo.
GOBIERNO DEMUESTRA INDOLENCIA POR PROBLEMA FORESTAL
El ingeniero forestal Eduardo Downs Rocha, originario de Bonanza, advirtió sobre el peligro que representa el deterioro del medio ambiente.
“En otros países como México, la destrucción de bosques y selvas, es considerado un problema de seguridad nacional, pero las autoridades gubernamentales de Nicaragua demuestran una indolencia total ante este problema”, añadió.
“No contamos con una estrategia conservacionista que permita proteger y aprovechar racionalmente los recursos naturales, especialmente el forestal”, dijo.
VICEALCALDE: “URGE SOLUCIÓN”
El vicealcalde de Bonanza, Alfredo Moreno, dijo que “urge encontrar una solución al problema ocasionado por los campesinos inmigrantes que se han asentado en las reservas biológicas de Bosawás y Cola Blanca, quienes invaden las tierras comunales de los indígenas Mayangnas, lo que puede provocar conflictos agrarios y étnicos”.
“A estas familias se suman empresarios madereros y terratenientes, interesados en adquirir grandes cantidades de tierra para acabar con las maderas preciosas e introducir la ganadería”, explicó.
El vicealcalde sostuvo que lo anterior pone en peligro las reservas forestales y atenta contra la supervivencia de numerosas especies de la flora y fauna del trópico húmedo.
INTEGRANTES DE LAS COMISIONES
Las medidas para proteger el cerro Cola Blanca fueron tomadas por Comisiones integradas por:
Gregorio Lino Simons, Alcalde y presidente del Consejo Municipal; Pedro Torres Garzón, concejal municipal; Mauricio Brown Moncada concejal municipal; Alfredo Moreno, Vicealcalde; Joaquín Ramírez del Instituto Nacional Forestal.
Capitán Francisco Orozco, jefe de la Policía Nacional en Bonanza; teniente primero Carlos Cárdenas, del Ejército, entre otros.
CAUDALES NACEN EN EL COLA BLANCA
En el cerro Cola Blanca nacen ríos, entre los que figuran el Kukalaya y un afluente del Wawa, uno de los más caudalosos de Nicaragua