Carol Munguía – [email protected]
CHINANDEGA.- Las autoridades de salud del Hospital Materno Infantil “Mauricio Abdalah”, de Chinandega, redujeron el horario del personal administrativo e implementaron acuerdos con el resto de los trabajadores de la salud que laboran por turnos de 12 horas, quienes ya no recibirían el desayuno o la cena, según el caso.
Con esta medida, el hospital se ahorraría 30 mil córdobas mensuales.
“Tenemos dos años de luchar con el déficit presupuestario, con ayuda externa se han mejorado las condiciones en el área de Pediatría y Rehabilitación, pero hay serios problemas económicos”, reconoció el doctor Leonel Juárez Meza, director del hospital.
ORDEÑO OFICIAL
Este hospital tiene presupuestado 120 mil córdobas, sin embargo, el Minsa sólo les envía 60 mil córdobas.
Con los fondos propios que se captan de la población demandante se recaudan entre 50 y 60 mil córdobas mensuales, que son enviados al Ministerio de Hacienda y Crédito Público, de donde regresan disminuidos.
“Si no regresaran ordeñados, el monto resolvería un poco la deuda con los proveedores que en este momento es de más de 300 mil córdobas”, opinó un trabajador que prefirió omitir el nombre.
Juárez evadió hablar del tema y expresó que una de las medidas dramáticas sería cortar al personal, pues a cada momento enfrentan demandas laborales por incumplimiento del convenio colectivo.
Dijo que continuará gestionando en Managua para que destinen un presupuesto completo al centro asistencial, y con instituciones amigas para apoyar la remodelación del mismo.
TEMOR SINDICAL
El temor del personal de salud es que el nivel central decida cerrar el hospital y la población deje de percibir los servicios de salud, porque aunque se diga que se unificará con el Hospital Médico Quirúrgico España, el HMACH estaría reducido a 10 champas.
Según opinión de médicos y paramédicos, Chinandega necesita un centro asistencial con 500 camas para resolver la demanda de 135 mil habitantes en el departamento.
Bismarck Guadamuz, sindicalista del Hospital España, denunció que hay desabastecimiento médico de reposición, entre los cuales se encuentra el yeso.
Mientras, en el Hospital Materno Infantil se carece de hidralatina, que es un fármaco para bajar la presión de las embarazadas.